09/23/2026
John Batterson Stetson nació en Nueva Jersey en 1830, hijo de un sombrerero. Aprendió desde joven a trabajar el fieltro, pero su historia cambiaría cuando dejó el Este de Estados Unidos y viajó hacia el Oeste.
A principios de la década de 1860 llegó a la región de Pike's Peak, Colorado, buscando fortuna en el oro. No la encontró.
Pero aquel fracaso terminó siendo mucho más importante.
Stetson conocía las técnicas para convertir piel y pelo animal en fieltro y, durante su experiencia en el Oeste, comenzó a experimentar con este material para protegerse de las condiciones del clima.
De esa experiencia surgiría la idea que terminaría convirtiéndose en el Boss of the Plains, considerado uno de los diseños fundamentales en la historia del sombrero cowboy.
Era muy diferente a muchas texanas actuales: ala ancha y prácticamente plana, copa alta, lisa y redondeada. Estaba pensado para trabajar, proteger del sol y soportar las condiciones del Oeste.
En 1865, Stetson regresó al Este y comenzó su negocio en Filadelfia. La propia historia de la marca señala que arrancó con apenas 60 dólares prestados por su hermana Louisa, compró herramientas y piel, rentó un pequeño espacio y comenzó con dos trabajadores.
Entonces hizo algo fundamental: entendió que existía un mercado específico para un sombrero resistente destinado a los hombres que trabajaban en el Oeste.
El Boss of the Plains comenzó a extenderse entre rancheros, trabajadores y cowboys.
Pero existe otro detalle importante: la texana que conocemos actualmente no salió exactamente así de la fábrica de Stetson.
Los propios usuarios fueron transformándola.
Con el tiempo, las alas comenzaron a levantarse y las copas a recibir distintos pliegues y formas. El sombrero se adaptó al trabajo, al clima, a la región y al gusto de quien lo llevaba.
Stetson había creado la base; el cowboy terminó de darle forma.
El negocio creció hasta convertirse en una potencia industrial. La fábrica de Stetson en Filadelfia llegó a emplear aproximadamente 5,400 trabajadores, y para principios del siglo XX era considerada la mayor productora de sombreros del mundo.
La influencia fue tan grande que el nombre dejó de representar únicamente a un fabricante. El Smithsonian señala que entre los cowboys llegó a utilizarse el término “JB”, por John B. Stetson, para referirse a este tipo de sombrero.
John B. Stetson murió en 1906, pero el objeto que ayudó a popularizar sobrevivió mucho más que él.
Hoy la texana aparece en ranchos, rodeos, películas, escenarios y calles de prácticamente todo el mundo.
Y todo comenzó con un sombrerero que viajó al Oeste buscando oro y terminó encontrando algo completamente diferente.
Si te apasiona conocer de dónde vienen las cosas que forman parte de la cultura western, sigue a Compa Víctor. Aquí todavía quedan muchas historias por contar.