12/08/2025
Ser padre de un niño autista es una experiencia única que transforma el alma. No es un camino fácil, pero sí un camino lleno de propósito.
Como padres, muchas veces cargan con dudas, miedos e incertidumbres. Pero psicológicamente hablando, es importante recordar esto:
Tu hijo no necesita que seas perfecto; te necesita presente.
Te necesita con tu ternura, con tu abrazo, con tu mirada que dice “estoy aquí contigo” aun cuando el mundo se vuelve ruidoso y confuso para él.
Los niños autistas sienten más de lo que expresan, aman más de lo que dicen y entienden más de lo que muestran. Tú eres su refugio emocional, la voz que calma, el abrazo que ancla, la luz que les permite sentirse seguros en un mundo que a veces puede ser demasiado.
Permítete sentir. Permítete llorar. Permítete descansar.
Pero también permítete creer que tu hijo tiene un propósito profundo, que su vida brilla de una manera que tal vez el mundo no entiende, pero tú sí.
Y recuerda: tu hijo no vino a este mundo a ser “reparado”.
Vino a ser amado. A vivir. A ser él mismo.
Y tú eres la persona exacta que Dios eligió para acompañarlo.
Cuando te sientas agotado, respira.
Cuando dudes de ti mismo, recuerda que tu amor está moldeando un mundo más amable para tu hijo.
Y cuando sientas que nadie entiende tu lucha, mira al cielo: Dios sí la entiende.
Escrito y insprirado por Clarissa mama de un hijo autista💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙