07/05/2026
La monotonía enferma, destruye, corrompe y mata al hombre (fragmentos de un loco)...
El tiempo gana terreno mientras la monotonía erosiona nuestros cuerpos. Nuestras almas, nuestros pensamientos. Al final ¿que nos queda?
¿El sentimiento de arrepentimiento? ¿La culpa? ¿La reflexión? Eso queda de parte en cada corazón, sin embargo. Sentimos que a pesar de la queja seguimos ahí, flotando todavía en la interminable duda de la cual no tenemos respuesta todavía. Sintiéndonos extraños en un continente, un país, una ciudad, un municipio, en nuestra casa o en nuestro propio cuerpo, vigilando en horas nocturnas el techo que observa nuestras camas mientras la oscuridad del ambiente se liga en conjunto con la existente en nuestra mente.
¿Que hacer? Todavía me lo pregunto.