09/06/2026
CONTINUAR… © Autor: Azul Osorio
Ella era luz de sol…
Y no pasaba un día sin que le enviara un mensaje.
Su respuesta, siempre la misma, seca… un "gracias por tus mensajes" o peor aún, (un simple sticker).
Al principio ella pensó que era su manera de ser… que no todos expresaban cariño de la misma manera.
Ella trataba de entenderlo y algunas veces intentaba justificarlo.
Intentaba convencerse a si misma que tal vez, solo "tal vez" le costaba abrirse.
Pero con el tiempo se dió cuenta que poco a poco se alejaba más.
Sus respuestas tardaban más llegar.
Ella en cambio se quedaba con el teléfono en las manos, esperando esa notificación que le permitiera respirar tranquila.
Con amor, intentaba llamar su atención en todas las maneras posibles.
La alejó de él diciéndole que tanta cercanía LO ENVENENABA.
Pero un día, mientras miraba la pantalla, esperando una respuesta que no llegaba, se dió cuenta que no queria vivir así, que la atención, el amor y la reciprocidad no se suplican ni se mendigan.
Dejó el teléfono a un lado y salió a seguir con su vida.
Su tiempo, era lo más valioso que tenía, ¿perderlo más por él? no, ya no…
Esa noche no le escribió, al día siguiente tampoco y así pasaron los días, las semanas, los meses…
Al principio fue difícil, tan, tan, tan difícil, la ansiedad la carcomía por dentro.
Pero poco a poco fue encontrando la paz debajo de aquella lluvia de dardos ENVENENADOS…
La Princesa De Las Poesías ®