09/18/2026
Durante la preparación para los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, Toni Kukoč se convirtió en el objetivo involuntario de las dos mayores superestrellas del momento: Michael Jordan y Scottie Pippen.
En ese momento, Kukoč deslumbraba en Europa y el gerente general de los Chicago Bulls, Jerry Krause, estaba obsesionado con llevarlo a la NBA. Krause no dejaba de alabar públicamente al joven croata, comparándolo constantemente con sus jugadores estrella y ofreciéndole un contrato cuantioso, justo cuando Pippen negociaba una extensión de contrato bastante desfavorable.
Jordan y Pippen, molestos por la atención y el trato preferencial que Krause le daba a un jugador que ni siquiera había pisado la NBA, decidieron tomarse el enfrentamiento contra Croacia en la fase de grupos de manera totalmente personal.
Cuando ambos equipos chocaron en la duela, Jordan y Pippen se turnaron para asfixiar defensivamente a Kukoč. No le permitieron ni respirar: lo presionaron desde el salto inicial, le negaron el balón y contestaron cada tiro. Kukoč, completamente desconcertado por la ferocidad del ataque y sin entender del todo la raíz del conflicto, terminó el partido con apenas 4 puntos, 1 rebote y 7 pérdidas de balón.
Lo verdaderamente notable de Kukoč ocurrió días después. Lejos de amedrentarse, el alero ajustó su juego y volvió a enfrentarse al Dream Team en la gran final por la medalla de oro. En ese segundo partido, anotó 16 puntos, repartió 9 asistencias y demostró el carácter competitivo que terminaría ganándose el respeto de Jordan y Pippen. En el verano de 1993, Kukoč se integraría a los Bulls para convertirse en una pieza fundamental del segundo tricampeonato de la franquicia.
🎂 ¡Feliz cumpleaños Toni Kukoč!