06/02/2026
Pedro hizo algo imposible.
Caminó sobre el agua.
Pero hubo un momento en que dejó de mirar a Jesús y comenzó a mirar la tormenta.
Y empezó a hundirse.
¿Cuántas veces nos pasa lo mismo?
Miramos los problemas.
Miramos las cuentas.
Miramos las malas noticias.
Miramos el miedo.
Y olvidamos mirar a Aquel que nos llamó a avanzar.
La tormenta no fue lo que hundió a Pedro.
Fue quitar los ojos de Jesús.
💬 Si hoy decides volver a poner tus ojos en Cristo, escribe:
"MIS OJOS ESTÁN EN JESÚS"