06/12/2026
EL DESAFÍO DEL EVANGELIO EN LA ERA DE LAS REDES🤔🙏👇🏽
Vivimos en un tiempo donde una publicación puede alcanzar miles de personas en segundos. Las redes sociales se han convertido en una herramienta poderosa para predicar el evangelio, enseñar la Palabra y alcanzar vidas que quizás nunca entrarían a un templo.
Sin embargo, también enfrentamos un desafío que requiere madurez espiritual: la diferencia entre enseñar y pastorear.
Dios llama a algunos a evangelizar, a otros a enseñar, a otros a profetizar y a otros a pastorear. Cada asignación tiene un propósito específico dentro del Reino.
La Palabra nos enseña en Efesios 4:11-13:
“Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; y a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe…”
Observemos cuidadosamente el propósito de estos ministerios. No fueron dados para competir entre sí, desacreditarse mutuamente o dividir al Cuerpo de Cristo. Fueron establecidos para perfeccionar, equipar, madurar y edificar a los creyentes.
Como pastora, entiendo que el rebaño que Dios me confió no me pertenece. Es del Señor. Mi responsabilidad es velar por esas vidas, alimentarlas con la Palabra, guiarlas en los momentos difíciles, corregirlas con amor, celebrar sus victorias y caminar con ellas en sus procesos.
Por eso me preocupa cuando las redes se convierten en espacios donde constantemente se desacreditan ministerios, se cuestionan pastores y se invita, directa o indirectamente, a las personas a desconectarse de las congregaciones donde Dios las plantó.
La corrección bíblica tiene un lugar. El discernimiento es necesario. La sana doctrina es importante. Pero también es importante recordar que no toda diferencia de interpretación constituye apostasía, ni todo aquello que no entendemos debe convertirse en una campaña pública.
Efesios 4 continúa diciendo que debemos crecer para no ser “niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina”. Sin embargo, la solución que presenta Pablo no es aislar a los creyentes ni exponer continuamente los errores ajenos. La solución es el crecimiento, la madurez y la formación dentro del Cuerpo de Cristo.
Las ovejas inmaduras suelen confundirse cuando escuchan voces contradictorias cada día. Algunos terminan heridos, desconectados de la comunidad de fe y creyendo que la solución es caminar solos.
Pero el Reino no se construye desde la crítica constante. El Reino se construye edificando, formando, discipulando y restaurando.
Paz ,Armonía a tu Iglesia🙏
Con Amor y Respeto