06/24/2026
Investigar sin pedir permiso a la burocracia académica
Eduardo Restrepo sugiere que los cientistas sociales deben romper los diseños rígidos para encontrar respuestas reales.
Por Redacción Nota Antropológica
¿Alguna vez has sentido que tu trabajo solo sirve para llenar tablas en Excel? Pues Eduardo Restrepo, académico de la Universidad Católica de Temuco, ha pensado que la universidad contemporánea vive una crisis de imaginación. Para él, la mayoría de las investigaciones actuales confirman lo que ya se sabía. El problema, dice, no es la falta de ideas. Más bien el problema está en las condiciones materiales para crear conocimiento y la forma en que están atadas a un sistema que premia la repetición pero castiga la creatividad.
El análisis de Restrepo sugiere que los cientistas sociales deberíamos empezar a mirar el mundo con unas “gafas anarquistas”. Esto no significa destruir nada. Significa dejar de pensar que el Estado y el mercado son los únicos horizontes posibles para la vida en sociedad. Su argumento es que la teoría social dominante está secuestrada por la centralidad absoluta del Estado como organizador de la política y por otro lado la idea de que el capitalismo lo tiene que explicar todo. Al asumir estas ideas como verdades incuestionables, la academia invisibiliza otras formas de organización social que ya existen. Habla de asambleas comunitarias, redes de apoyo mutuo y economías de trueque que no dependen ni del gobierno ni de las grandes corporaciones.
Restrepo también ataca la forma en que se investiga y critica las metodologías universitarias actuales porque están diseñadas para obtener financiamiento, no para responder preguntas urgentes. Propone lo que llama “metodologías en fuga”. Se trata de una interrupción deliberada de los diseños de investigación tradicionales. En lugar de seguir un plan rígido, el investigador debería tener la autonomía para cambiar de rumbo si el objeto de estudio lo exige. Esta libertad, sin embargo, tiene un costo. Implica renunciar a la seguridad que ofrecen los circuitos de validación académica y aceptar la incertidumbre como parte del proceso de conocimiento.
Un aspecto central de su crítica apunta hacia lo que denomina la “materialidad” del establecimiento académico. Esta es una forma técnica de referirse a las condiciones reales del trabajo universitario. Contratos temporales, sistemas de evaluación basados en números y una creciente burocratización obligan a los investigadores a dedicar la mayor parte de su tiempo a trámites administrativos. En lugar de pensar, los académicos gestionan formularios. La ironía, señala Restrepo, es que muchos critican al sistema desde sus escritos, pero en la práctica diaria se someten a las mismas reglas que cuestionan. Su propuesta no es abandonar la universidad, sino operar dentro de ella de forma estratégica. Sugiere aplicar lo que llama “cimarronismo simbólico”. Este concepto describe la práctica de introducir ritmos propios, demorar entregas innecesarias o reconfigurar las exigencias burocráticas para evitar que el productivismo se convierta en el único motor del trabajo intelectual.
Restrepo aborda este tema en un momento en que muchas universidades latinoamericanas enfrentan recortes presupuestarios y presiones por aumentar su productividad científica. En este escenario, su llamado a la autonomía y a la desobediencia creativa nos hace cuestionarnos sobre los límites del sistema actual.
"Si la academia solo premia lo que encaja en los formatos preestablecidos, está condenada a producir conocimiento irrelevante para los problemas reales de la sociedad"
El autor les recuerda a los académicos la importancia de cambiar su práctica cotidiana y aconseja hacer de las evaluaciones un trámite parcial y dilatorio, buscar interlocuciones que no pasen por los canales oficiales y asumir la investigación como una práctica que no busca acumular capital simbólico, sino comprender el mundo. Restrepo nos está invitando a recuperar la pasión por el conocimiento por encima del prestigio institucional.
Si llegaste hasta aquí, cuéntame en los comentarios: ¿cuánto de tu tiempo laboral le dedicas a las labores que no aportan nada a tu práctica diaria? Déjame un comentario para saber qué opinas.
Fuente
Restrepo, E. (2026). Teoría social, metodologías en fuga y materialidades en el establecimiento académico: apuntes desde un prisma anarquista. Tabula Rasa, 58, 99-116.