11/15/2025
El Azart: Un Viaje que Nunca Termina
Amigos, compañeros del camino, artistas del mundo,
Imaginen un buque de más de 100 años de historia, un veterano de los mares que zarpó en la Segunda Guerra Mundial como detector de minas y que, décadas después, se transformó en un "barco teatro" itinerante, llevando la magia de las artes escénicas a los rincones más lejanos del planeta.
Ese navío, cargado de historias, sueños y 200 vestuarios de ópera, es el Azart. Y su última y más inspiradora parada no ha sido un puerto bullicioso, sino la apacible playa de San Mateo, en la costa de Manta, Ecuador.
Su historia es un recordatorio poderoso de que, a veces, el destino final no es lo que planeamos, sino lo que construimos con pasión. El Azart, tras una odisea llena de desafíos logísticos y de salud para su tripulación original, encontró su hogar permanente varado en la arena, no como un naufragio olvidado, sino como un fénix de la cultura.
Hoy, este gigante de madera y metal se alza en la orilla como una "escultura gigantesca, tan grande como una ballena varada", un faro de creatividad y resiliencia. La comunidad local, junto con la corporación cultural "Humor y Vida", lo ha abrazado, transformándolo en un centro cultural vibrante donde se respira arte, teatro y esperanza.
Para ustedes, que entienden el valor de un camino sin mapa y la belleza de lo inesperado, el Azart en San Mateo es una metáfora viviente:
Es la prueba de que la aventura no termina cuando el motor se apaga. La aventura se transforma, se ancla en un lugar y florece de maneras nuevas e inimaginables.
Es un lienzo que nos enseña que los sueños, incluso cuando parecen "encallar", pueden convertirse en proyectos más grandes y significativos de lo que nunca soñamos.
Es un punto de encuentro que los invita a hacer una parada en su travesía por el mundo, a conectar con artistas locales y a ser parte de esta increíble reinvención.
Visitar el Buque Azart no es solo hacer turismo; es sumergirse en una historia de perseverancia y de la capacidad humana para crear belleza donde otros solo verían un final.
Es un grito silencioso que dice: "¡El espectáculo debe continuar!".
Así que, cuando sus ruedas de cicla o sus mochilas toquen suelo ecuatoriano, dense una vuelta por San Mateo.
El Azart los espera, listo para inspirar su próxima hazaña y recordarles que todo lo que se propongan, por descabellado que parezca, puede lograrse si le ponen corazón, arte y comunidad.
¡El camino es el destino, y a veces, el destino es un viejo barco lleno de vida en una playa ecuatoriana!
Aldrin ✍️