07/30/2026
Cristiano Ronaldo se ha convertido en una sombra de lo que fue y su negativa a aceptar el paso del tiempo le está haciendo un daño terrible a su propio legado en el fútbol mundial. Es vergonzoso ver cómo arrastra su figura por el terreno de juego, empeñado en mantener un ritmo y un nivel que su físico ya no puede sostener, mientras es el único en el planeta que rehúsa ver una realidad incuestionable. Su presencia se ha vuelto una carga pesada para cualquier esquema táctico y para el funcionamiento colectivo de su equipo, transformando lo que alguna vez fue un talento dominante en un espectáculo melancólico impulsado únicamente por un ego desmedido. El retiro inmediato del atacante portugués sería el acto de cordura más saludable para el deporte, poniendo fin a una etapa de decadencia que solo ensombrece la historia y evita que las nuevas generaciones tomen el relevo definitivo en la élite.