09/04/2026
Sheila se encontraba en las últimas horas de su vida cuando expresó un deseo especialmente importante para ella: despedirse de su caballo. Como no podía salir del hospital por sus propios medios, el equipo médico aceptó organizar el encuentro y trasladó su cama al exterior del centro, donde habían llevado especialmente al animal.
Durante unos instantes, Sheila pudo reencontrarse con el caballo con el que había compartido parte de su vida y despedirse de él. Este último encuentro ilustra el lugar tan importante que los animales pueden ocupar en la vida de algunas personas, hasta el punto de que su presencia se vuelve esencial incluso en los últimos momentos. Para Sheila, aquella sencilla despedida era su último deseo.