06/12/2026
La vida nos enseñó a correr, a producir y a llegar más lejos.
Pero nadie nos dijo que, con el tiempo, también íbamos a extrañar las tardes sin prisa, las sillas en el patio, el olor de las flores y esos momentos en los que la única preocupación era ver cómo se metía el sol.
Qué curioso…
Pasamos años buscando una vida mejor, y un día descubrimos que muchas de las cosas que más extrañamos no costaban dinero.
Solo costaban tiempo. 🤍🌾
¿Qué recuerdo sencillo todavía vive en tu corazón?