06/08/2026
Mientras en muchos países los ciudadanos tienen el derecho de poseer y portar armas bajo determinadas regulaciones, en Cuba la posesión de armas de fuego por parte de civiles está fuertemente restringida y controlada por el Estado. El régimen cubano mantiene el monopolio absoluto de las armas y limita su acceso a instituciones militares, policiales y entidades autorizadas por el gobierno.
Durante décadas, las autoridades han justificado estas restricciones en nombre de la seguridad nacional y la defensa de la Revolución. Sin embargo, críticos del sistema sostienen que impedir que los ciudadanos tengan acceso a armas también fortalece el control político del Estado sobre la población, reduciendo la capacidad de organización y resistencia frente al poder gubernamental.