08/27/2026
Mía es la gloria de mi Padre.
No habla de gloria en el sentido del ego: fama, reconocimiento, superioridad o importancia personal.
Habla de algo completamente diferente:
si procedes de Dios, llevas contigo aquello que procede de Dios.
Si tu Fuente es Amor, tu naturaleza profunda es Amor.
Si tu Fuente es inocencia, tu verdadera Identidad permanece inocente.
Si tu Fuente es plenitud, no puedes ser esencialmente insuficiente.
Hay una forma de ego que dice:
«Soy extraordinario. Soy superior.»
Pero existe otra igualmente egoica:
«No valgo.»
«No soy suficiente.»
«Hay algo fundamentalmente equivocado en mí.»
Parecen opuestas, pero ambas parten de la misma premisa:
yo puedo decidir por mi cuenta quién soy.
La Lección 239 dice:
No.
Tu valor no lo estableciste tú.
Por eso tampoco puedes destruirlo.
Dios estableció tu valor al crearte.
Esto cambia completamente la autoestima
La autoestima convencional suele depender de evidencias:
Me siento valioso porque tuve éxito.
Porque alguien me desea.
Porque tengo dinero.
Porque me reconocen.
Porque soy bueno en algo.
Porque mi cuerpo se ve de determinada manera.
Pero ¿qué ocurre cuando desaparece alguna de esas cosas?
Si tu valor dependía de ella, desaparece también tu sensación de valor.
El Curso propone una base muchísimo más profunda:
mi valor no depende de lo que consigo porque mi valor precede a todo lo que hago.
Eso es la gloria de la que habla esta lección.
Hay una frase fundamental en la oración de hoy
La lección pide:
«No permitas que vuelva a olvidar que Tu Ser es el mío.»
Ahí está la clave.
El problema no es que hayamos perdido nuestra verdadera Identidad.
La olvidamos.
Y cuando la olvidamos comenzamos a buscar sustitutos.
Buscamos que alguien nos diga que somos importantes.
Buscamos reconocimiento.
Buscamos éxito.
Buscamos aprobación.
Buscamos demostrar.
Y nada de eso es necesariamente malo.
El problema aparece cuando pensamos:
«Esto determinará mi valor.»
Entonces vivimos con miedo de perderlo.
La comparación empieza a perder sentido
Si mi gloria procede de Dios y la tuya también, ¿qué sentido tiene compararnos?
El ego necesita escalas:
más exitoso / menos exitoso,
más atractivo / menos atractivo,
más rico / menos rico,
más espiritual / menos espiritual,
ganador / perdedor.
Pero el Amor no funciona así.
La luz de otra persona no disminuye la tuya.
Esto es muy práctico.
Cuando veas hoy a alguien triunfando donde tú quisieras triunfar, observa qué ocurre dentro de ti.
El ego puede decir:
«¿Por qué él y no yo?»
Piensa lo siguiente:
«Su luz no amenaza la mía.»
Incluso puedes bendecir su éxito.
Eso es una enorme liberación.
Escucha: https://www.spreaker.com/episode/leccion-239-con-musica--61186597
Feliz jueves!
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