10/01/2026
Hay buches amargos que no vienen a amargarte la vida...
vienen a despertarte.
Como este café: fuerte, sin azúcar y a las 8 de la noche en un aeropuerto.
No es rico. Es necesario.
Te recuerda que todavía estás de pie, que el vuelo sigue en hora y que lo amargo también empuja.
Porque no todos los tragos duros son castigo.
Algunos son el trago que te pone claro, te quita la ilusión barata y te deja listo pa' lo que viene.
La vida no siempre te sirve café con leche.
A veces te da el buche negro, caliente y sin permiso.
Y uno lo toma igual...
porque del otro lado del amargo casi siempre hay un viaje que sí vale la pena.