05/15/2026
Hay personas que cambian constantemente de pareja, pero no de experiencia emocional.
El rostro cambia; la historia parece distinta. Sin embargo, la sensación termina siendo parecida: abandono, insuficiencia, rechazo, distancia, desamor.
A veces esto ocurre porque comenzamos a relacionarnos desde ideas muy rígidas sobre lo que significa amar y ser amados. Ideas que terminan funcionando como filtros. Interpretamos al otro desde ahí, reaccionamos desde ahí y muchas veces construimos dinámicas que fortalecen aquello mismo que más tememos.
Por eso me parece tan potente la idea del libro "amarse con los ojos abiertos" cuando habla de aceptación. No de resignación, sino de la posibilidad de mirar al otro sin intentar convertirlo permanentemente en alguien distinto. Incluso quizá todavía más difícil: aprender a mirarnos a nosotros mismos de esa manera.
Porque muchas veces el conflicto no empieza en la relación, empieza en la historia que traemos sobre lo que debería ser el amor.
¿Hay alguna idea sobre las relaciones que hoy ves diferente a como la veías antes?