06/01/2026
Mateo 9:29 dice: “Entonces les tocó los ojos, diciendo: Conforme a vuestra fe os sea hecho.”
Jesús acaba de sanar a dos ciegos. Antes de sanarlos, les hace una pregunta clave: “¿Creen que puedo hacer esto?” Ellos responden que sí. Y ahí ocurre el milagro.
El versículo no está hablando de “fe mágica”, sino de confianza activa.
* No es “imaginar algo fuerte y se cumple”
* Es creer en la autoridad y poder de Dios
* Y actuar en coherencia con esa confianza.
“Conforme a vuestra fe”
No significa que la fe crea el milagro por sí sola, sino que abre la disposición para recibirlo. Es como una puerta: Dios es quien actúa, pero la fe es lo que la abre.
Detalle importante
Jesús primero pregunta, luego sana. Eso muestra algo clave:
Dios no ignora la fe, pero tampoco la reemplaza.
La fe no sustituye a Dios, pero sí participa en la experiencia del milagro.
El texto desafía dos cosas:
* A no vivir desde la duda constante.
* A no limitar lo que Dios puede hacer por experiencias pasadas.
Porque muchas veces el “tamaño” de lo que recibimos no es por falta de poder divino, sino por falta de confianza para recibirlo.