08/10/2026
“Luz para la calle y oscuridad para la casa”: Delcy Rodríguez ofrece rescatistas y ayuda humanitaria a Colombia
El gobierno encabezado por Delcy Rodríguez manifestó su solidaridad con Colombia tras el fuerte terremoto que sacudió al país este lunes 10 de agosto y puso a disposición de las autoridades colombianas equipos de rescate y ayuda humanitaria. El ofrecimiento genera contraste frente a las propias necesidades y emergencias que enfrenta Venezuela.
El gobierno venezolano expresó su solidaridad con el pueblo colombiano después del fuerte sismo registrado durante la mañana de este lunes, cuyo epicentro se localizó en San José del Palmar, departamento del Chocó.
Según el comunicado difundido por las autoridades venezolanas, Caracas puso a disposición de Colombia un grupo de rescatistas y ayuda humanitaria, que podría ser movilizado mediante mecanismos de cooperación bilateral y organismos de protección civil.
El ofrecimiento llega mientras las autoridades colombianas continúan evaluando los daños provocados por el terremoto y desplegando equipos de emergencia en las zonas afectadas.
“Luz para la calle y oscuridad para la casa”
La decisión también abre espacio al cuestionamiento sobre la situación interna venezolana. Mientras el gobierno ofrece recursos humanos y asistencia a Colombia, Venezuela continúa enfrentando problemas en servicios públicos, infraestructura, sistema eléctrico y capacidad de respuesta ante distintas emergencias, situaciones denunciadas reiteradamente por ciudadanos de diferentes regiones del país.
De allí surge la conocida expresión “luz para la calle y oscuridad para la casa”, utilizada en este caso para contrastar el gesto internacional de solidaridad con las necesidades que permanecen sin resolver dentro del territorio venezolano.
La solidaridad entre países ante una catástrofe constituye un importante mecanismo de cooperación internacional. Sin embargo, el ofrecimiento vuelve a colocar sobre la mesa el debate sobre la capacidad y las prioridades del gobierno venezolano para atender simultáneamente las necesidades externas y las demandas de su propia población.