09/12/2026
Un altercado ocurrido presuntamente en Maracaibo entre dos mujeres ha generado mucha indignación, no solo por la confrontación en sí, sino por la manera despectiva en la que una de ellas se refiere a la otra y, especialmente, por hacer alusión a su lugar de origen.
Hay una frase que en Venezuela hemos escuchado demasiadas veces: «Tú no sabes quién soy yo». Una expresión que suele utilizarse para insinuar que se tiene algún tipo de influencia, poder o vínculo con personas importantes.
Y resulta imposible no recordar casos recientes en los que alguien aseguró tener una cercanía con figuras del poder venezolano y, posteriormente, esas mismas personas negaron conocerla. Hoy, esa mujer se encuentra detenida.
Más allá del caso puntual, este video no busca generar sensacionalismo. Busca generar conciencia.
Porque antes de ser maracuchos, zulianos, caraqueños, orientales, andinos o de cualquier otro rincón de nuestro país, somos venezolanos.
Ningún gentilicio debería utilizarse como un insulto. Ninguna supuesta posición, influencia o relación familiar debería convertirse en una licencia para humillar a otra persona.
Y hay algo todavía más contradictorio: hablamos constantemente de empoderamiento femenino, sororidad y de la importancia de que las mujeres se apoyen entre sí. Pero ¿qué mensaje transmitimos cuando somos nosotras mismas quienes utilizamos la humillación para atacar a otra mujer?
Podemos pensar diferente, discutir y hasta estar en desacuerdo, pero nunca deberíamos olvidar el respeto y, mucho menos, nuestra identidad como venezolanos.
El poder no debería medirse por cuánto puedes humillar a los demás, sino por la capacidad que tienes de respetarlos. 🇻🇪 #