08/07/2019
ORACION DE BENDICION Y ROMPIMIENTO
Bendito Dios y buen Padre celestial, en este momento me acerco a usted con gratitud y regocijo. Gracias por darme un nuevo día y una nueva oportunidad de vida. Este es mi mejor momento para bendecir tu Santo nombre Señor, porque me prestas vida, raciocinio y tiempo. Te doy gracias por la salvación tan grande que me has otorgado a través del sacrificio vicario de Jesús. Gracias por la autoridad que me has conferido sobre Satanás y sus demonios, a través de tu Gracia y poder, mediante la fe, por los méritos de Cristo Jesús en la cruz del calvario. Gracias porque me has hecho un hijo legítimo de tu reino, por lo cual estoy consciente del poder de la palabra que has depositado en mí. Estoy consciente que daré cuenta a Dios de toda palabra que salga de mi boca según lo dice: Mateo 12:36. Por eso desde hoy, decido hablar y confesar por fe, palabras de vida y bendición. Desde hoy decido declarar con mi boca, la perfecta e irreprochable palabra de Dios, sobre mi vida, mi familia, mis compañeros de visión, mis líderes, mi iglesia, mi trabajo, mi ciudad, mi gobierno, sistema escolar, sobre Israel y las naciones, sobre todo y todos los que me rodean: En tu nombre poderoso Señor…
DECLARO que NO estoy en derrota ni fracaso, miseria, ruina, desgracia, tribulación, maldición, calamidad, humillación, persecución, enfermedad, muerte, incapacidad, invalidez, tristeza ni confusión.
DECLARO que no usare mi boca para maldecir a nadie, ni siquiera a aquellos que me maldicen y me hacen guerra. Por el contrario, declaro bendiciones sobre mis enemigos, sobre los que esperan mi derrota, sobre los que dañaron mi reputación o la de mi familia, sobre todos los que me han robado y hablan a mis espaldas, a todos ellos los libero y los bendigo.
DECLARO en el nombre de Cristo Jesús, que hoy me irá bien en mi día, en mis proyectos de negocio, en mi visión, en mi trabajo, en mis quehaceres y metas. Declaro que no seré derrotado ni abatido por enfermedades, me declaro caminar en sanidad y santidad siempre. Declaro que las promesas de mi Padre Santo se cumplen hoy en mi familia y en mí, y que ninguna arma forjada en nuestra contra nos tocará ni prosperará. Que todas mis decisiones dependen de Dios, y todo lo que yo decida hacer, Dios lo prosperará.
DECLARO que habrá largura de días, honra, prosperidad y bienestar en mi vida, por la gracia, favor y misericordia de Dios sobre mí. Lo creo y lo confieso, porque así lo declara Dios sobre mí en el libro de Jeremías 29:11, esos son los planes de Dios para sus hijos legítimos. Declaro que me levantaré y pagaré todas mis deudas, que no le deberé nada a nadie, que tendré ahorros para los años venideros. Que tendré siempre más de lo suficiente para dar, ayudar y bendecir, en el nombre de Cristo Jesús.
DECLARO que toda mi familia está inscrita en el libro de la vida y de los justos en el cielo, junto con aquellos que el Señor me permita ganarme para su honra y gloria. Declaro que estaré encima y no debajo, que seré cabeza y nunca cola, que estaré siempre por encima de cualquier situación o circunstancia, siempre al frente de la batalla.
DECLARO que todo lo puedo en Cristo que me fortalece, y que veré a toda mi familia, mi iglesia y liderazgo, salir adelante en lugares de honra, delante del Señor mi Dios, de los hombres y mujeres de visión.
Lo creo y lo confieso, en el poderoso nombre de Cristo Jesús. AMEN, AMEN y AMEN!
- Pastor Samuel Sanchez, PhD