10/03/2026
👀 Muchas veces, cuando leemos sobre la parábola del hijo pródigo, nuestra atención se centra en el amor asombroso de Dios, representada por el padre. (Lucas 15:11-32)
Pero hoy quiero que pensemos en nuestra propia representación de la parábola.
Jesús cuenta la historia de un padre con dos hijos: uno responsable, trabajador y obediente y otro que es opuesto totalmente: irresponsable, derrochador, desobediente.
Un buen día el hijo irresponsable decide reclamarle al padre su parte de herencia y abandona el hogar. Al poco tiempo, despilfarra su herencia de mala manera, hasta encontrarse sin techo ni comida, habiéndolo perdido todo, deseando la comida de los cerdos, se da cuenta de lo que ha hecho y arrepentido decide volver con su padre.
Ahora bien, apliquémoslo a nuestra vida:
⛓️💥Liberar.
A pesar de que el padre tenía todo el derecho a rechazar la necia petición de su irresponsable hijo, él comprendió que este joven ya había abandonado su hogar en su corazón.
Mujer, pueden haber momentos en nuestra vida cuando lo más amoroso que podemos hacer es también lo más difícil: dar un paso atrás y dejar que ese ser querido que quiere abandonarte siga su propio camino. Si nos resistimos y tratamos de controlar la situación, en realidad podemos estar interfiriendo con el plan de Dios.
✋🏽Esperar.
Aunque el padre sabía que esa necia decisión causaría problemas y dolor a su hijo, él eligió confiar en Dios en vez de tratar de arreglar la situación y proteger a su hijo de las consecuencias de su imprudente decisión.
Una vez que hayamos liberado, tenemos entonces que esperar con paciencia que el Señor haga su obra en la vida de esa persona.
Y la única forma para poder responder es tener confianza en los planes del Señor para tu ser querido. Dios ama a esa persona más de lo que nosotras podamos comprender, y sólo El sabe cuál es la mejor manera de llegar a un corazón reacio. Nuestra tarea es velar y orar hasta que Dios haga entrar en razón al pródigo.
🛐 Oración
Cuando el padre elije creer en que Dios tendría el control de su hijo, no sólo lo dejó y se sentó a esperar. Creer que Dios obrará a nuestro favor es, mantenernos en oración rogando por nuestro ser querido hasta que veamos el milagro hecho realidad. Nuestra oración es escuchada para que Dios lo libre de todo mal y peligro.
Romanos 15:21
“Aquellos a quienes nunca les fue anunciado acerca de él, verán; y los que nunca han oído de él, entenderán.”
Mi amada hermana, pongamos estos consejos de la palabra por obra y esperemos confiadamente en el Señor Jesucristo.
Kenia Castillo 💖