10/16/2026
🌿Salmo 70 — Dios, ven pronto en mi ayuda
Hay momentos en la vida en los que las fuerzas se agotan y las palabras apenas alcanzan para expresar lo que sentimos. David, en el Salmo 70, eleva una oración breve, pero llena de urgencia: «Oh Dios, acude a librarme; apresúrate, oh Dios, a socorrerme» (Salmo 70:1). No intenta ocultar su angustia ni aparentar fortaleza; simplemente reconoce que necesita ayuda. Tú también puedes acercarte a Dios así, sin discursos ni explicaciones complicadas, con el corazón sincero y la confianza de que Él escucha incluso las oraciones que nacen de tus lágrimas.
Quizás hoy estás esperando una respuesta, enfrentando una dificultad o sintiendo que el tiempo pasa demasiado lento. Recuerda que pedirle a Dios que actúe pronto no significa que hayas perdido la fe; significa que, en medio de tu necesidad, todavía sabes a quién acudir. Mientras esperas, sigue haciendo lo que está a tu alcance: habla con quien pueda ayudarte, da el siguiente paso y no permitas que la desesperación te robe la esperanza. Aunque todavía no veas una salida, tu situación actual no tiene por qué definir tu futuro.
El salmo termina con una declaración hermosa: «Yo estoy afligido y menesteroso; apresúrate a mí, oh Dios. Ayuda mía y mi libertador eres tú» (Salmo 70:5). David reconoce su necesidad, pero también reconoce a su Libertador. Esa puede ser tu oración hoy: «Señor, no tengo todas las respuestas, pero sé que te necesito. Sostén mi corazón, dame fuerzas para continuar y ayúdame a confiar mientras llega la respuesta». No te avergüences de pedir ayuda ni pienses que estás solo porque todavía no has recibido lo que esperas. Levanta tu mirada: la angustia no tiene la última palabra, y en Dios siempre puedes encontrar fuerzas para dar un paso más.
Jorge Rojas Velásquez
Director -Orador | 3IBN Radio
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