06/10/2026
Nehemías 7 puede parecer, a primera vista, un capítulo lleno de nombres y registros, pero detrás de cada nombre hay una poderosa lección: Dios conoce a cada persona y valora la fidelidad de cada uno de sus hijos. Después de terminar los muros de Jerusalén, Nehemías entendió que la verdadera restauración no consistía solamente en reconstruir piedras, sino en fortalecer al pueblo. Esto nos recuerda que Dios no solo está interesado en nuestras metas y logros visibles, sino también en nuestro crecimiento interior y en nuestra relación con Él.
Muchas veces sentimos que nuestros esfuerzos pasan desapercibidos o que nadie reconoce nuestro trabajo. Sin embargo, Nehemías 7 nos enseña que Dios lleva un registro perfecto de cada acto de obediencia, sacrificio y servicio. Cada nombre mencionado en este capítulo demuestra que ninguna persona era insignificante para el Señor. De la misma manera, Dios conoce tu historia, tus luchas, tus lágrimas y tus victorias. Aunque otros no vean lo que haces, Él sí lo ve y lo valora.
La reconstrucción de Jerusalén no terminó con la edificación de los muros; apenas comenzaba una nueva etapa de esperanza. Así también, cuando Dios completa una obra en nuestra vida, lo hace para prepararnos para algo aún mayor. Si has atravesado tiempos difíciles y has visto la mano de Dios sosteniéndote, recuerda que Él sigue escribiendo tu historia. Confía en sus planes, permanece fiel y sigue adelante con esperanza, porque el Dios que conoce tu nombre también conoce tu futuro y tiene propósitos de bendición para tu vida.
Jorge Rojas Velásquez
Director -Orador | 3IBN Radio
www.3ibn.com