07/15/2026
UNA IGLESIA SIN REGLAS ES UN SHOW DOMINGUERO
Es bien sabido que por naturaleza los hombres somos rebeldes, no nos gustan las reglas. Sin embargo, nos encontramos en la necesidad de ponerlas y obedecerlas porque entendemos (al menos algunos) que es lo mejor para nosotros mismos. Tenemos reglas en la ciudad, reglas en el trabajo, reglas en el hospital, en la familia, etc. y aún con todo y eso hay un caos y desorden en el mundo.
Pues bien, ¿Porqué hacer tanto alboroto cuando se habla de reglas en la casa de Dios? O sea, podemos tener reglas en todas partes, ¿menos en la iglesia? ¡Legalismo, doctrina de hombres, extremistas!… se oye decir a muchos “creyentes” cuando escuchan hablar de reglas en la iglesia.
Mis amados hermanos nuestro Dios es un Dios de orden. El siempre trabaja con principios que rigen la vida y conducta de su creación (Gn. 1; Job. 26:7-10; 38), así que para que la iglesia pueda caminar con orden necesitamos establecer reglas internas para el correcto funcionamiento de la misma. Quién va a cantar, quien tocará los instrumentos, quién predica, quién enseña, horarios de culto, quién se puede subir al altar y quién no, qué cantos se pueden cantar y cuáles no, la vestimenta apropiada, el uso o no de dispositivos electrónicos, el largo de las oraciones, etc.
UNA IGLESIA QUE NO TIENE REGLAS TERMINA CONVIRTIÉNDOSE EN UN SHOW DOMINGUERO
Del muro de iglesia Pentecostés