06/01/2026
En algún momento del camino… se empezó a esperar que las mamás lo hicieran todo al mismo tiempo.
Trabajar como si no tuviéramos hijos.
Educar como si no tuviéramos responsabilidades.
Estar en todas partes.
Nunca sentirse abrumadas.
Y aun así, disfrutar cada momento.
Recuerdo ver este tipo de horarios y pensar… ¿cómo es esto siquiera posible sin sentirse constantemente agotada o con culpa?
Esa fue una de las grandes razones por las que empecé a buscar otra forma.
Algo que pudiera encajar en los pequeños espacios de tiempo que ya tenía, en lugar de quitarle aún más tiempo a mis hijos.
Y por eso amo el trabajo remoto… me cambió la vida.