08/21/2026
A veces pensamos que porque dos personas están atravesando la misma situación necesitan la misma ayuda…
Pero no todos sanamos igual.
No todos procesamos igual.
No todos necesitamos lo mismo para volver a fortalecernos.
Hace unos días trasplanté la menta y el romero al mismo tiempo. Pasaron por el mismo cambio, el mismo estrés y recibieron el mismo cuidado.
Pero no respondieron igual.
A la menta parecía ayudarle más el agua. El romero, en cambio, parecía resentirse con el exceso.
Y mientras las veía, pensé en cuántas veces hacemos lo mismo con las personas.
Compartimos lo que a nosotros nos funcionó.
Damos el consejo que a nosotros nos ayudó.
Intentamos acompañar desde nuestra propia experiencia.
Y nuestras experiencias pueden ser una herramienta hermosa para ayudar a otros.
Pero eso no significa que lo que funcionó conmigo necesariamente funcionará contigo.
La menta y el romero me recordaron que atravesar el mismo proceso no significa necesitar el mismo cuidado. 🌱
Quizás por eso Dios trata con cada uno de nosotros de una manera tan personal.
El mismo Dios.
Distintas historias.
Distintos procesos.
Y también, distintos cuidados. 🤍
A veces ayudar no es dar lo que a nosotros nos funcionó.
A veces es detenernos, observar y preguntarnos:
¿Qué necesita realmente esta persona?