02/07/2025
Él es Rufus, mi sobrino.
Lo amo infinitamente. Después de mis perritos de la infancia—Justin, que falleció hace un par de años, y Lili, la perrita que vemos en las fotos—he pensado mucho en cómo, para ellos, nosotros somos su mundo entero, mientras que para nosotros son solo etapas de vida. Pero eso no significa que los amemos menos; al contrario, los amamos con todo el corazón.
A veces me imagino que, desde su perspectiva, somos como vampiros o elfos inmortales. Ellos nos ven siempre igual, mientras que nosotros vivimos con la certeza de que su tiempo es fugaz. Y aun así, los amamos con la misma intensidad cuando están con nosotros y los recordamos con un amor eterno cuando se van.
Últimamente, estoy volviendo a ver un anime llamado Frieren. En esta historia, seguimos a una elfa que ha vivido incontables aventuras junto a sus amigos humanos. Pero debido a su propia naturaleza inmortal, los ve envejecer y morir mientras ella sigue adelante. Solo cuando ellos parten se da cuenta de lo efímero que es el tiempo para otras especies y aprende a valorar cada momento con quienes la rodean.
Hoy solo quería reflexionar un poco sobre cómo percibimos el tiempo y cómo otras personas o seres pueden verlo de manera completamente diferente.
En fin, amo a mi sobrino.