03/24/2026
Dios no busca perfección fingida, busca corazones sinceros. Es mejor rodearse de personas que reconocen sus errores y buscan cambiar, que de quienes aparentan santidad pero viven en hipocresía. La autenticidad abre puertas que la apariencia jamás podrá.
“Si afirmamos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y no tenemos la verdad. Pero si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad.” 1 Juan 1:8-9