07/16/2026
¿Por qué Jesús es llamado el Cordero de Dios?
Uno de los títulos más significativos que recibe Jesús en la Biblia es el Cordero de Dios. Esta expresión aparece cuando Juan el Bautista lo ve y declara: "He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo". Con estas palabras, señaló que Jesús había venido para cumplir el plan de salvación preparado por Dios.
En el Antiguo Testamento, los corderos eran ofrecidos en sacrificio como símbolo de expiación y reconciliación con Dios. Estos sacrificios apuntaban hacia una obra mucho mayor que se cumpliría en Cristo. Jesús entregó su vida voluntariamente, convirtiéndose en el sacrificio perfecto y definitivo por la humanidad.
A diferencia de los sacrificios que debían repetirse una y otra vez, el sacrificio de Jesús fue suficiente para siempre. Su muerte y su resurrección abrieron el camino para que quienes creen en Él puedan recibir perdón, reconciliación con Dios y la esperanza de la vida eterna.
El libro de Apocalipsis también presenta a Jesús como el Cordero glorificado, digno de recibir toda honra, poder y adoración. Allí aparece como el Rey victorioso que reina para siempre y cumple las promesas de Dios.
Por eso, cuando la Biblia llama a Jesús el Cordero de Dios, recuerda su amor, su entrega y la obra perfecta que realizó para traer salvación a todos los que ponen su fe en Él.