06/18/2026
EL CONCEPTO ERRÓNEO DE LO QUE DEBERÍA SER LA IGLESIA HOY DÍA
“La Iglesia ya no se parece a la Iglesia que Cristo estableció.”
Vivimos tiempos donde muchas congregaciones han adoptado una filosofía moderna y liberal que está transformando la casa de Dios en algo muy distinto a lo que la Biblia enseña.
Se ha levantado una generación de ministros y líderes que parecen más preocupados por atraer multitudes que por formar discípulos. Como resultado, en muchos lugares la iglesia se ha convertido en una especie de club social con apariencia de discoteca.
La iglesia “atractiva” de hoy enfatiza más la experiencia que la reverencia. Luces, humo, escenarios espectaculares, entretenimiento, ambiente cómodo para todos. Mientras tanto, la predicación sólida de la Palabra de Dios ocupa cada vez menos espacio.
Hoy se tolera prácticamente todo sin cuestionamiento alguno. La santidad rara vez se predica. La separación del mundo casi ha desaparecido de muchos púlpitos. El arrepentimiento, la consagración, la negación propia y el temor de Dios han sido reemplazados por mensajes motivacionales, autoestima, éxito personal y discursos diseñados para no incomodar a nadie.
En algunos lugares hay más espectáculo que adoración, más emoción que transformación, más entretenimiento que evangelio y más celebridades que siervos.
La “Iglesia” atractiva de hoy día hace mucho énfasis en asegurar que el ambiente sea tipo “Club”. Luces rojas, fondos oscuros, humo, bailarines y bailarinas, todo es permitido a los miembros en plena comunión, Mujeres con pelo rojo, amarillo, morado, en pantalones apretados, joyas excesivas, 20 libras de Maquillaje, hombres metrosexuales con vestimentas ajustadas , Ministros Varones con Aretes y gorras en los altares , mucha música Y MUY POCA PALABRA DE DIOS, En el Peor de los casos CERO PALABRA DE DIOS porque lo que se predica son mensajitos motivacionales que nada tienen que ver con el Evangelio de Jesucristo .
Y cuando algunos pastores intentamos mantener el orden bíblico, promover la reverencia en la casa de Dios y conservar principios de modestia, santidad y respeto —sin caer en legalismos ni extremismos— somos catalogados como anticuados, religiosos, amargados, retrógrados, dinosaurios sin visión o enemigos.
Sin embargo, la pregunta sigue siendo la misma:
¿Debe la Iglesia parecerse más al mundo para ganar al mundo, o debe parecerse más a Cristo para transformar al mundo?
La Iglesia nunca fue llamada a entretener pecadores. Fue llamada a predicar el Evangelio. Nunca fue llamada a competir con el mundo. Fue llamada a ser luz en medio de las tinieblas.
Que Dios nos conceda discernimiento para no confundir relevancia con compromiso espiritual, ni popularidad con aprobación divina.
Tiempos peligrosos. Más que nunca, necesitamos volver a la Biblia.
Pastor José Lachapell