12/31/2025
Mi último mensaje del 2025!
Feliz año mi querido amigo y amiga que me lees. Hoy toca Fotos, brindis, y decir “qué rápido pasa todo”… y sí, algo de eso hay: se va un año y, con él, momentos que ya no vuelven. Pero hoy, además de agradecer, toca ser honestos. Porque la nostalgia es bonita… hasta que la usas para no cambiar nada.
El 31 de diciembre no limpia tus errores, no te devuelve el tiempo, no te cura la pereza. Lo único que hace es ponerte un espejo delante: ¿qué repetiste, qué toleraste, qué pospusiste otra vez?
Si este año te dejó cansado, no fue por falta de suerte. Fue por exceso de distracciones. Por decir “mañana” como si mañana fuera un sitio seguro. Por negociar con tus límites hasta romperlos. Por regalar tu atención a cosas que no te aportan nada y luego preguntarte por qué no avanzas.
Hoy no toca nostalgia. Toca decisión. Y decisión no es emoción: es acción sencilla y sostenida. El cambio real no llega con un discurso bonito; llega cuando eliges lo incómodo con una calma brutal.
Hazlo simple. Elige tres pilares para 2026:
Salud: duerme, muévete, come como alguien que se respeta.
Orden: menos caos en tu casa, en tu agenda y en tus relaciones.
Enfoque: una meta principal y pasos diarios medibles.
Y corta el ruido. Si algo te roba energía, tiempo o dignidad, no lo “gestiones”: elimínalo. Personas tibias, hábitos que te debilitan, promesas que nunca cumples. No es crueldad: es higiene.
Si no sabes por dónde empezar, empieza por lo más pequeño que puedas sostener: 20 minutos de caminata, 2 litros de agua, 30 minutos sin teléfono, una sola tarea importante al día. Busca repetición. La vida premia lo constante, no lo intenso.
A partir de mañana, que tu vida no dependa de motivación. Dependa de estándares. Porque la gente fuerte no es la que se inspira más; es la que se falla menos a sí misma.
Termina el año con una frase clara: “En 2026, hago lo que digo”. Y luego demuestra que no era postureo.
Gracias por estar ahí. Bendiciones y un abrazote fuerte.
Jorge Álvarez Camacho