07/06/2026
❤️🇻🇪
En medio del dolor que hoy atraviesa Venezuela, sentí la necesidad de hacer esta reflexión.
No con el propósito de señalar o convencer a nadie, sino de invitar a pensar con empatía, respeto y humanidad.
Las tragedias deberían unirnos, no dividirnos. Más allá de nuestras diferencias de creencias, todos compartimos la capacidad de amar, ayudar y acompañar a quien hoy está sufriendo.
Que nuestras palabras sean de consuelo y nuestras acciones de solidaridad.
Mis oraciones y mi corazón están con mi pueblo venezolano.
Porque el dolor no tiene religión, y la solidaridad tampoco.