De Mamá a Mamá

De Mamá a Mamá Un espacio donde comparto con fe y honestidad los retos de la maternidad, la lactancia, la infertilidad y los diagnósticos que hacen este camino más difícil.

Porque aún en la prueba, Dios sigue siendo fiel.

Marzo de 2020.El mundo entero comenzaba a detenerse.Las noticias hablaban de una pandemia que nadie entendía.Las calles ...
08/10/2026

Marzo de 2020.

El mundo entero comenzaba a detenerse.

Las noticias hablaban de una pandemia que nadie entendía.

Las calles se vaciaban.

Las iglesias cerraban sus puertas.

Y nosotros acabábamos de mudarnos a Pennsylvania.

Llegué a un estado donde apenas conocía a nadie.

Lejos de mi familia.

Lejos de todo lo que para mí significaba hogar.

Pero esa no era la carga más pesada que llevaba.

Acababa de atravesar una pérdida gestacional profundamente traumática.

Mi cuerpo intentaba recuperarse de un embarazo que ya no estaba.

Mis hormonas parecían una tormenta.

Y mi corazón...

todavía no entendía cómo seguir adelante.

Había días en los que me acostaba llorando...

y despertaba llorando.

Como si el dolor nunca hubiera dormido.

A todo eso se sumó otra despedida.

Y luego otra.

En menos de un mes perdí a mis dos bisabuelos.

Ellos habían sido una parte muy importante de mi vida.

Después de haber perdido a mi abuela siendo aún muy joven, ellos representaban ese amor de hogar que todavía me quedaba.

Y de pronto...

también se fueron.

Era una pérdida sobre otra.

Un duelo encima de otro.

Mientras el mundo hablaba de COVID...

yo estaba intentando sobrevivir a mi propio caos.

Trabajaba desde casa.

Mi esposo salía todos los días sin saber exactamente qué encontraría allá afuera.

Yo me quedaba sola.

Con ataques de pánico.

Con ansiedad.

Con preguntas.

Y sin poder acceder fácilmente a atención médica porque el sistema de salud también estaba atravesando una crisis.

Mirando hacia atrás, entiendo que Dios ya había comenzado a preparar el terreno mucho antes de que yo llegara.

Mi esposo había visitado una iglesia algunos meses antes de que yo me mudara.

Ya conocía algunas personas.

Y cuando llegué...

me invitaron a participar en un estudio bíblico de damas por Zoom.

Recuerdo perfectamente aquella noche.

El tema era...

la afrenta.

Después de compartir la enseñanza, comenzaron una ronda para que cada mujer hablara sobre aquello que representaba su propia afrenta.

Cuando llegó mi turno...

no preparé un discurso.

No intenté sonar fuerte.

No escondí mi dolor.

Solo dije:

"Soy Lilibeth... y soy estéril."

Eso fue todo.

Y, sin saberlo...

esa noche Dios comenzó a responder una oración que yo todavía no sabía cómo hacer.

Aquellas mujeres no intentaron corregirme.

No minimizaron mi dolor.

No me dijeron que dejara de llorar.

Lloraron conmigo.

Oraron conmigo.

Ayunaron conmigo.

Celebraron conmigo cada pequeño avance.

Y permanecieron conmigo cuando los resultados no eran los que esperábamos.

Con el tiempo descubrí algo que cambió mi manera de ver la Iglesia.

Yo no era la única Ana.

Había más mujeres esperando.

Más mujeres creyendo.

Más mujeres llevando cargas que muchas veces permanecían en silencio.

Y juntas...

aprendimos a sostenernos.

Mi pastora ocupó un lugar muy especial en esa historia.

Fue mucho más que una pastora.

Fue una madre espiritual.

Durante mis tratamientos de inseminación intrauterina, era ella quien me administraba muchas de las inyecciones.

Pero antes de cada aplicación...

orábamos.

No era un procedimiento médico más.

Era un momento donde poníamos nuestra esperanza delante de Dios.

Y cuando las pruebas regresaban negativas...

ella también estaba allí.

No solo cuando había buenas noticias.

También cuando había lágrimas.

Me abrazaba.

Me recordaba las promesas de Dios cuando yo ya no tenía fuerzas para repetirlas.

Y algo que nunca olvidaré...

es que, si ella no podía llegar hasta mí, siempre se aseguraba de que alguien más lo hiciera.

Nunca permitió que caminara sola.

Siempre había una hermana pendiente.

Un mensaje.

Una llamada.

Una visita.

Una palabra de ánimo.

Y muchas porras celebrando incluso los avances más pequeños.

Ellos conocieron la versión más rota de mí.

La mujer que llegó diciendo:

"Soy Lilibeth... y soy estéril."

Pero también conocieron a la mujer que Dios estaba formando.

Una mujer cuya fe dejó de depender de los resultados.

Y comenzó a depender del carácter de Dios.

Años después, cuando mis pastores anunciaron su retiro, mi pastora me dijo algo que guardo hasta el día de hoy.

Me pidió que no guardara silencio.

Que siguiera contando lo que Dios había hecho.

Y que ahora me convirtiera en el Aarón y el Hur de otras "Anas" que seguirían llegando.

No sabía entonces cuánto marcarían esas palabras mi vida.

Hoy entiendo que este proyecto, De Mamá a Mamá, también nació de aquella encomienda.

Porque así como un día alguien sostuvo mis brazos...

hoy mi oración es poder sostener los de alguien más.

🤍

"Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación con el consuelo con que nosotros mismos somos consolados por Dios."
— 2 Corintios 1:3-4

🤱 La lactancia comienza mucho antes del nacimientoMes de la Concienciación sobre la LactanciaEn colaboración con Edúcate...
08/10/2026

🤱 La lactancia comienza mucho antes del nacimiento

Mes de la Concienciación sobre la Lactancia
En colaboración con Edúcate Embarazada

Esta semana tenemos el privilegio de abrir nuestra primera colaboración de esta mini serie. 🤍

Para hablar sobre la importancia de prepararnos para la lactancia desde el embarazo, invitamos a Vicmary Santiago, Educadora en Lactancia Certificada (CLE) y fundadora de Edúcate Embarazada, a compartir con nuestra comunidad desde su preparación profesional y también desde su experiencia como madre.

Hoy, esta publicación es de ella. 🌿

Hola, soy Vicmary Santiago.

Soy Educadora en Lactancia Certificada (CLE) y fundadora de Edúcate Embarazada, un proyecto que nació del deseo de acompañar a las familias con información basada en evidencia, empatía y respeto durante el embarazo, el posparto y la lactancia.

Mi compromiso con la lactancia materna no comenzó con mi certificación; comenzó hace más de 16 años, cuando descubrí el impacto que tiene el apoyo oportuno y la educación en la vida de una madre y su bebé. A lo largo de este camino he tenido el privilegio de acompañar a numerosas familias, ayudándolas a enfrentar dudas, superar desafíos y vivir la lactancia con mayor confianza.

Durante tres años trabajé como Consejera Par de Lactancia en el Programa WIC, una experiencia que me permitió conocer de cerca las realidades de muchas madres, comprender sus necesidades y reafirmar la importancia de ofrecer orientación accesible, respetuosa y fundamentada en la evidencia científica.

Pero, además de mi preparación profesional, también hablo desde mi experiencia como madre. Amamanté a mis hijos durante tres años y viví los desafíos, las alegrías, las dudas y los aprendizajes que acompañan este proceso. Esa experiencia fortaleció mi convicción de que cada familia merece sentirse escuchada, apoyada y acompañada, sin juicios y con información confiable.

🤍 La lactancia comienza mucho antes del nacimiento

Cuando pensamos en lactancia, muchas personas imaginan el momento en que el bebé nace y se pega al pecho por primera vez. Sin embargo, la realidad es que la lactancia comienza mucho antes: durante el embarazo.

Prepararse desde el embarazo marca una gran diferencia en la experiencia de mamá, papá y la red de apoyo familiar. Como Educadora en Lactancia, siempre ha sido mi misión educar a toda la familia. Me gusta hacer parte del proceso a los abuelos y familiares que, poco a poco, uno identifica como parte de esa red de apoyo.

¿Cómo prepararte durante el embarazo?

La educación nos brinda habilidades. Tener una expectativa realista de la lactancia ayuda a reducir la frustración, la culpa y la ansiedad durante las primeras semanas posparto.

Aunque la lactancia es un proceso natural, es una habilidad que tanto la madre como el bebé deben aprender desde cero.

Esa sensación única, una explosión de oxitocina, ocurre cuando el cerebro libera la llamada hormona del amor, provocando una sensación de felicidad y calma. Con ese contacto piel con piel comienza un proceso en el cuerpo en el que la prolactina y la oxitocina participan en la producción y salida de la leche materna.

Considero súper importante que mamá sepa cómo el cuerpo forma la leche, cuántas gotas de leche necesita su bebé durante los primeros días y cómo puede saber si su bebé está alimentándose.

El conteo de pañales, evacuaciones y o***a es súper importante.

Una mamá que sabe que su bebé necesita contacto piel con piel y que durante el primer día recibe pequeñas cantidades de calostro puede sentirse más tranquila, porque se educó y comprende mejor cómo funciona su cuerpo y cuáles son las necesidades de su bebé.

¿Qué aprender antes de que nazca el bebé?
Cómo lograr un buen agarre.
Qué esperar durante la primera hora después del nacimiento.
Cómo reconocer si el bebé está recibiendo suficiente leche.
Las señales tempranas de hambre.
La importancia del contacto piel con piel y de la libre demanda.
📝 Un plan de alimentación infantil también es importante

Así como se prepara el plan de parto, es recomendable conversar con anticipación sobre cómo deseas alimentar a tu bebé. Compartir ese plan con tu red de apoyo ayuda a que todos puedan apoyar tus decisiones.

👨‍👩‍👧 El rol de la pareja y la familia

La lactancia no depende únicamente de la madre.

El apoyo emocional, la ayuda con las tareas del hogar, el acompañamiento durante las tomas y las palabras de ánimo hacen una gran diferencia para que la madre pueda concentrarse en establecer la lactancia.

Los padres pueden facilitar el proceso para la madre y el bebé, convirtiéndose en un pilar importante durante la lactancia. Su presencia activa puede reducir el estrés materno y fortalecer el vínculo familiar.

💭 Algunos de los mitos y realidades que más escucho en consulta

Mito: Si tienes el pecho pequeño, producirás menos leche.
Realidad: El tamaño del pecho no determina la capacidad de producir leche. El tamaño depende en gran medida del tejido graso, mientras que la producción ocurre en el tejido glandular.

Mito: El calostro (primera leche) no alimenta y se debe tirar.
Realidad: El calostro es conocido como la “primera vacuna”. Es una leche concentrada, rica en anticuerpos y nutrientes esenciales para el recién nacido.

Mito: No todas las mujeres producen leche de buena calidad o suficiente.
Realidad: La leche materna aporta nutrición adaptada a las necesidades del bebé, y la producción está estrechamente relacionada con la extracción frecuente y efectiva de leche.

Creo firmemente que la educación tiene el poder de transformar experiencias. Cuando una familia conoce cómo funciona la lactancia, qué puede esperar y dónde encontrar apoyo, aumenta su confianza para tomar decisiones informadas y disfrutar con mayor tranquilidad esta etapa.

Con ese propósito nació Edúcate Embarazada: un espacio dedicado a educar, orientar y brindar herramientas prácticas para que las familias se sientan preparadas desde el embarazo y acompañadas durante todo su camino.

Durante este Mes de la Concienciación sobre la Lactancia, quiero abrir las puertas de este espacio para compartir conocimientos, aclarar mitos, responder preguntas y ofrecer recursos que puedan marcar una diferencia positiva en la vida de muchas familias.

Gracias por estar aquí. Espero que cada publicación aporte valor, esperanza y confianza. Y si este contenido puede ayudar a otra madre, padre o familia, te invito a compartirlo. Juntos podemos lograr que más bebés y más familias reciban el apoyo que necesitan para construir un comienzo saludable y lleno de amor.

Con cariño,

Vicmary Santiago
Educadora en Lactancia Certificada (CLE)
Fundadora de Edúcate Embarazada

Gracias, Vicmary Santiago, por ser la primera profesional invitada en nuestra mini serie del Mes de la Concienciación sobre la Lactancia y por compartir con nuestra comunidad tus conocimientos, tu experiencia y esa mirada que nos recuerda que la educación y el apoyo pueden comenzar incluso antes de tener a nuestro bebé en brazos.

Si esta información te ayudó, te invitamos también a seguir la página de Edúcate Embarazada, donde Vicmary continúa compartiendo educación, orientación y herramientas para acompañar a las familias durante el embarazo, el posparto y la lactancia. 🤍

Y quiero cerrar esta primera colaboración recordando algo que personalmente llena mi corazón de tranquilidad.

En Mateo 6:25-34, Jesús nos invita a mirar las aves del cielo: no siembran ni cosechan y, aun así, nuestro Padre celestial las alimenta. Más adelante, la Palabra también nos recuerda que hasta los cabellos de nuestra cabeza están contados (Mateo 10:30).

Como mamá, pensar en esto adquiere otro significado.

Si Dios conoce hasta el más pequeño detalle de nuestra vida, ¿cómo no va a conocer también nuestras necesidades como madres y las necesidades de nuestros hijos?

La maternidad puede llenarnos de preguntas: ¿Podré alimentarlo? ¿Tendré suficiente leche? ¿Lo estaré haciendo bien? ¿Qué haré si las cosas no salen como esperaba?

Prepararnos, educarnos y buscar apoyo es importante. Pero en medio de todo aquello que podemos hacer, también podemos descansar en que Dios conoce nuestras necesidades, las de nuestros hijos y tiene cuidado de nosotros. 🤍

Y quizás esa sea otra parte importante de prepararnos para la lactancia: llegar informadas, acompañadas y con una red de apoyo, pero sin permitir que el miedo nos robe la paz.

Ahora queremos escucharlas:

🤰 Si estás embarazada, ¿qué duda sobre la lactancia te gustaría aclarar antes de que nazca tu bebé?

Y si ya recorriste este camino, ¿qué te hubiera gustado saber sobre la lactancia durante tu embarazo?

💬 Cuéntanos en los comentarios. Tu experiencia o tu pregunta puede ayudar a otra mamá.
🔖 Guarda esta publicación para regresar a esta información cuando la necesites.
🤍 Dale like para apoyar y ayudarnos a continuar creando contenido educativo para nuestras familias.
📲 Compártela con una mamá embarazada, su pareja o alguien que será parte de su red de apoyo.
🌿 Y no olvides seguir a Educate Embarazada para continuar aprendiendo junto a Vicmary.

Porque la lactancia puede comenzar con un bebé en nuestros brazos, pero la preparación, la información, la fe y la red que nos sostendrá pueden comenzar mucho antes.

Durante muchos años pensé que, cuando Dios respondiera mis oraciones, lo haría únicamente a través de un milagro visible...
08/03/2026

Durante muchos años pensé que, cuando Dios respondiera mis oraciones, lo haría únicamente a través de un milagro visible.

Y sí...

lo hizo.

Hoy abrazo ese milagro cada vez que abrazo a Mila.

Pero mirando hacia atrás, entendí que Dios también respondió mis oraciones de otra manera.

A través de personas.

Cuando pienso en aquellos años en Pennsylvania, vienen a mi memoria los hospitales.

Las salas de espera.

Las cirugías.

Los tratamientos.

Pero si soy completamente honesta...

eso no es lo primero que recuerdo.

Lo primero que recuerdo son los rostros.

Porque hubo personas que decidieron caminar con nosotros cuando nuestra vida parecía detenerse.

Y eso...

también fue un milagro.

Recuerdo las llamadas inesperadas.

Los mensajes preguntando simplemente:

"¿Cómo amanecieron hoy?"

Recuerdo los abrazos.

Las visitas.

Las conversaciones donde no intentaban encontrar respuestas para nuestro dolor.

Simplemente permanecían con nosotros.

Recuerdo las comidas que llegaban a nuestra casa.

Quizá para quien las preparó solo fue un plato de comida.

Pero cuando estás atravesando una cirugía...

cuando acabas de regresar de un procedimiento...

cuando el cuerpo está agotado y el alma también...

esa comida se convierte en descanso.

En amor.

En Cristo sirviendo a través de otras manos.

Recuerdo las personas que celebraban con nosotros las pequeñas victorias.

Un buen resultado.

Una consulta alentadora.

Una buena noticia.

Porque cuando llevas años luchando contra la infertilidad...

aprendes a celebrar cosas que otros quizá considerarían pequeñas.

Y también recuerdo a quienes lloraron con nosotros.

No intentaban minimizar nuestro dolor.

No decían:

"Todo va a estar bien."

Simplemente estaban presentes.

Y con el tiempo comprendí que la presencia muchas veces sana más que las palabras.

Nuestra iglesia hizo algo que jamás olvidaremos.

No solo oró por nosotros.

Vivió el proceso con nosotros.

Cuando nuestra fe estaba cansada...

ellos seguían creyendo.

Cuando nosotros no encontrábamos palabras...

ellos oraban.

Cuando nosotros necesitábamos descansar...

ellos servían.

Y entonces entendí algo que transformó mi manera de ver el Reino de Dios.

Muchas veces oramos pidiendo que Cristo nos abrace.

Esperamos una experiencia sobrenatural.

Pero pocas veces pensamos que ese abrazo puede llegar en forma de una llamada.

De un mensaje.

De una comida caliente.

De una visita.

De una oración hecha por alguien más.

Porque la Iglesia nunca fue solamente un edificio.

La Iglesia siempre fueron las personas.

Las personas que deciden amar cuando nadie las obliga.

Las personas que sirven sin esperar reconocimiento.

Las personas que aparecen justo cuando más las necesitas.

Y aunque hoy vivimos en otro estado...

esa verdad sigue acompañándome.

Porque Pennsylvania me enseñó que Dios no solamente hace milagros.

También forma comunidades.

Y esas comunidades se convierten en parte del milagro.

Cuando leo la historia de Moisés durante la batalla contra Amalec, hay un detalle que siempre llama mi atención.

Mientras Moisés mantenía sus manos levantadas, Israel prevalecía.

Pero llegó un momento en que el cansancio fue demasiado grande.

Y entonces Aarón y Hur hicieron algo aparentemente sencillo.

Se colocaron a su lado.

Y sostuvieron sus brazos.

"Y Aarón y Hur sostenían sus manos; el uno de un lado y el otro del otro... y así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol."
Éxodo 17:12

Cada vez que leo ese pasaje...

pienso en nuestra iglesia.

Pienso en nuestros amigos.

Pienso en nuestra familia espiritual.

Porque hubo temporadas donde nosotros ya no podíamos sostener nuestros propios brazos.

Y Dios envió personas que los sostuvieron por nosotros.

Quizá nunca sepan cuánto significó una llamada.

Una visita.

Una oración.

Un plato de comida.

Un abrazo.

Pero quiero que sepan algo.

Nada de eso pasó desapercibido.

Cada gesto nos recordó que Dios seguía allí.

Y si hoy puedo mirar hacia atrás con gratitud...

es porque entendí que una parte muy importante de nuestro milagro no ocurrió solamente en un hospital.

También ocurrió en las casas de personas que decidieron cocinar para nosotros.

En quienes apartaban tiempo para escribir un mensaje.

En quienes pronunciaban nuestro nombre delante de Dios cuando nosotros ya no teníamos fuerzas para hacerlo.

Gracias.

A cada amigo.

A cada hermano en la fe.

A cada familia.

A cada persona que decidió caminar este proceso con nosotros.

Quizá ustedes pensaban que solamente estaban ayudando a una pareja que atravesaba momentos difíciles.

Pero para nosotros...

ustedes fueron la respuesta de Dios.

Y esa es una deuda de amor que jamás podremos pagar.

🤍

Porque entendí que el mayor milagro no fue solamente que Dios nos diera una hija.

También fue descubrir cómo se ve el amor de Cristo cuando vive a través de Su Iglesia.

"Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo."
Gálatas 6:2

❤️ Si este capítulo habló a tu corazón...

Quizá tú también has sido un Aarón o un Hur en la vida de alguien sin darte cuenta.

💬 Cuéntame en los comentarios: ¿Quién sostuvo tus brazos en la temporada más difícil de tu vida? Etiquétalo si deseas honrar su impacto.

🤍 Dale "Me gusta" para que esta historia llegue a más personas que necesitan recordar que no caminan solas.

📲 Compártela con alguien que haya sido respuesta de Dios para tu vida.

🔔 Y si esta es la primera vez que lees mi historia, sígueme y acompáñame en esta segunda temporada de Después del milagro. Todavía quedan muchos capítulos por escribir.

🌿 Agosto: Mes de la Concienciación sobre la LactanciaCuando pensamos en agosto, muchas personas recuerdan que es el Mes ...
08/03/2026

🌿 Agosto: Mes de la Concienciación sobre la Lactancia

Cuando pensamos en agosto, muchas personas recuerdan que es el Mes de la Concienciación sobre la Lactancia. Pero, ¿alguna vez te has preguntado por qué existe un mes dedicado a este tema?

La respuesta va mucho más allá de promover una forma de alimentar a un bebé.

Cada agosto, organizaciones de salud, profesionales, hospitales y comunidades alrededor del mundo unen esfuerzos para crear conciencia sobre la importancia de brindar apoyo a las familias durante la alimentación de sus bebés. Porque la lactancia no depende únicamente del deseo de una madre. También necesita información, acompañamiento, políticas públicas, espacios seguros y una comunidad que la respalde.

En Estados Unidos, el U.S. Breastfeeding Committee declaró agosto como el National Breastfeeding Month, una iniciativa que busca educar, conectar y promover acciones que fortalezcan el apoyo a las familias. Al mismo tiempo, del 1 al 7 de agosto se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna, una campaña internacional que une a países de todo el mundo para promover entornos donde cada familia pueda recibir el apoyo que necesita.

Quiero hacer una pausa para compartir algo importante.

Hablar de lactancia también significa reconocer que cada historia es diferente.

Hay madres que amamantan por meses o años.

Hay quienes complementan con fórmula.

Hay bebés que nacen prematuros.

Hay madres que extraen leche exclusivamente.

Hay familias que, por razones médicas, personales o circunstancias de la vida, no pueden o deciden no amamantar.

Esta serie no busca juzgar ni comparar experiencias.

Busca informar, acompañar y recordar que todas las familias merecen apoyo, respeto e información basada en evidencia para tomar las mejores decisiones para su realidad.

Durante este mes estaremos compartiendo una mini serie informativa sobre la lactancia desde diferentes perspectivas: mundial, nacional, cultural y comunitaria, además de recursos que pueden ser de ayuda para las familias.

Porque cuando una madre recibe apoyo, también lo recibe su bebé.

Y cuando una familia está acompañada, toda la comunidad crece con ella. 🤍

💙 ¿Sabías que...?
La lactancia cuenta con iniciativas de concienciación a nivel mundial, nacional, cultural y comunitario, porque apoyar a las familias requiere el esfuerzo de toda la sociedad, no solo de las madres.

¿Cómo podemos apoyar a una persona con TDAH? No siempre podemos cambiar los desafíos que enfrenta una persona con TDAH, ...
07/26/2026

¿Cómo podemos apoyar a una persona con TDAH?

No siempre podemos cambiar los desafíos que enfrenta una persona con TDAH, pero sí podemos cambiar la forma en que respondemos a ellos.

Algunas maneras de brindar apoyo incluyen:

💙 Dar instrucciones claras y sencillas.
💙 Establecer rutinas consistentes.
💙 Dividir las tareas largas en pasos pequeños.
💙 Reconocer el esfuerzo, no solo los resultados.
💙 Tener paciencia cuando necesite más tiempo para organizarse.
💙 Evitar etiquetas como "vago", "desobediente" o "problemático".
💙 Recordar que pedir ayuda es una fortaleza, no una debilidad.

Cuando una persona recibe comprensión en lugar de críticas, tiene más oportunidades de desarrollar sus fortalezas y alcanzar su máximo potencial.

Si tú o alguien que conoces está viviendo esta realidad, recuerda que no están solos. Existen profesionales, estrategias y recursos que pueden hacer una gran diferencia.

💙 En colaboración con , también estaremos compartiendo recursos disponibles para apoyar a las familias de nuestra comunidad.

#

Hoy, en medio de un día largo, agotador y a la vez lleno de emoción en Disney, varias mamás de bebés de aproximadamente ...
07/26/2026

Hoy, en medio de un día largo, agotador y a la vez lleno de emoción en Disney, varias mamás de bebés de aproximadamente 6 a 8 meses se acercaron a preguntarme lo mismo:

”¿Cómo lograste que tu niña se quedara tranquila en el cargador?”

Y automáticamente recordé que hace unos años yo le hice exactamente esa misma pregunta a Elinaira de Mamita de Luka Gian.

Yo quería portear a Mila, pero ella simplemente no quería estar en el cargador.

El consejo que recibí fue sencillo, pero cambió por completo mi perspectiva:

“Cuando llegan a esa etapa en la que quieren descubrir y observar todo lo que los rodea, el cargador suele convertirse en un lugar mucho más interesante para ellos.”

Con el tiempo descubrí algo más.

No esperes al día que realmente lo necesites.

Si sabes que vas a viajar, ir a un parque temático o enfrentar un día largo caminando, comienza a usar el cargador semanas antes. Hazlo parte de la rutina.

Póntelo mientras recoges la casa, lavas los platos, das un paseo corto o haces alguna tarea sencilla. No tienen que ser sesiones largas; lo importante es que tu bebé lo asocie con un lugar seguro y familiar.

Hoy, con Mila ya de 3 años, cuando el cansancio llegó después de horas entre filas, shows y atracciones, simplemente la cargué en la mochila portabebés y seguimos creando recuerdos.

Porque a veces el mejor “hack” para viajar con niños no es un producto nuevo…

Es prepararse con tiempo.

Mi mejor aliado:
🔗 https://tr.ee/EyJ5VW

07/22/2026

✨ Una serie termina... y otra comienza a tomar forma.

La pasada semana cerramos "Todas somos madres: Voces de una maternidad diversa" con un profundo agradecimiento a cada mujer que abrió su corazón y permitió que su historia llevara esperanza a otras familias.

Pero este no es el final.

Mientras preparaba esta serie, Dios ya estaba poniendo otra carga en mi corazón.

Muy pronto llegará la Serie 4:

🌿 "Esperar con el alma: Historias de infertilidad y esperanza."

Porque hay esperas que casi nadie ve.

Esperas llenas de consultas médicas.
De tratamientos.
De cirugías.
De pruebas de embarazo.
De lágrimas silenciosas.
De preguntas.
De oraciones.
De una fe que, aun cuando parece agotarse, decide volver a levantarse.

Esta será una serie dedicada a mujeres y familias que caminaron por el difícil sendero de la infertilidad y que hoy desean compartir cómo vivieron ese proceso y qué sostuvo su esperanza.

🤍 Si esta historia también forma parte de tu vida y sientes el deseo de que tu testimonio pueda acompañar a otra mujer que todavía está esperando, me encantaría conocerte.

Puedes escribirme por mensaje privado.

Tal vez Dios quiera usar tu historia para recordarle a alguien que aún hay esperanza.

Nos vemos muy pronto en una nueva temporada de De Mamá a Mamá.

Porque algunas historias no solo merecen ser contadas...
merecen acompañar a quien todavía las está viviendo. 🤍

Durante muchos años hubo una mujer de la Biblia con la que me identifiqué profundamente.Ana.Cada vez que leía el primer ...
07/20/2026

Durante muchos años hubo una mujer de la Biblia con la que me identifiqué profundamente.

Ana.

Cada vez que leía el primer capítulo de 1 Samuel, sentía que entendía un poco mejor mi propio corazón.

La Biblia nos cuenta que Ana no podía tener hijos.

Año tras año cargaba el peso de la infertilidad mientras veía cómo otras mujeres formaban sus familias.

Su dolor era tan profundo que un día entró al templo y comenzó a orar en silencio.

Movía sus labios...

pero no salían palabras.

Solo lágrimas.

Solo un corazón completamente rendido delante de Dios.

El sacerdote Elí llegó a pensar que estaba ebria.

Pero Ana respondió:

"No, señor mío... sino que he derramado mi alma delante de Jehová."
— 1 Samuel 1:15

Durante muchos años...

yo entendí exactamente ese tipo de oración.

La oración donde las lágrimas hablan más que las palabras.

La oración donde ya no tienes argumentos.

Solo tienes esperanza.

Fue esa mujer...

la que llegó a Pennsylvania.

Mi esposo y yo llegamos siendo dos personas llenas de sueños.

Pero también llenas de preguntas.

Jamás imaginamos que aquel estado se convertiría en el escenario donde Dios escribiría algunos de los capítulos más importantes de nuestra vida.

Fue allí donde vivimos la infertilidad.

Las cirugías.

Los tratamientos.

Las largas esperas.

Los procedimientos médicos.

Los diagnósticos.

Las oraciones que parecían no encontrar respuesta.

Pero también fue allí donde Dios comenzó a responder de maneras que jamás habríamos imaginado.

Porque cuando hoy pienso en Pennsylvania...

No pienso primero en hospitales.

Pienso en personas.

Pienso en una iglesia que decidió caminar con nosotros.

En amigos que se convirtieron en familia.

En personas que llegaron con comida cuando el cansancio hacía imposible pensar en cocinar.

En quienes nos abrazaron cuando no encontrábamos palabras.

En quienes oraban por nosotros incluso cuando nosotros ya no teníamos fuerzas para hacerlo.

Con el tiempo comprendí que muchas veces esperamos que Dios responda nuestras oraciones con un milagro extraordinario.

Y sí...

Él hace milagros.

Yo abrazo uno todos los días cuando veo a Mila.

Pero también aprendí que muchas veces Dios responde enviando personas.

Personas que sostienen tus brazos cuando ya no puedes levantarlos.

Personas que lloran contigo.

Que celebran contigo.

Que creen por ti cuando tu fe está cansada.

Cuando dejamos Pennsylvania...

ya no éramos los mismos.

Llegamos dos.

Nos fuimos tres.

Pero ese no fue el único milagro.

También nos fuimos con una fe más profunda.

Con amistades que siguen siendo parte de nuestra familia.

Y con la certeza de que Dios nunca nos abandonó, ni siquiera en los días en que parecía guardar silencio.

Hoy, al mirar hacia atrás, entiendo que Pennsylvania nunca fue simplemente el lugar donde vivimos.

Fue el lugar donde Dios nos reconstruyó.

Y aunque esa etapa quedó atrás...

su fidelidad sigue acompañándonos en cada nueva temporada.

Porque el mismo Dios que escuchó las lágrimas de Ana...

también escuchó las mías.

Y el mismo Dios que fue fiel entonces...

sigue siendo fiel hoy.

Esta es la historia de lo que ocurrió después del milagro.

Y apenas estamos comenzando.

🤍

"Mi corazón se regocija en el Señor... porque me alegré en tu salvación."
— 1 Samuel 2:1

✨ Si esta historia tocó tu corazón, ayúdame a que llegue a más personas.

❤️ Dale "Me gusta" para apoyar este proyecto.
💬 Cuéntame en los comentarios: ¿Hay algún lugar que Dios haya usado para transformar tu vida?
📲 Compártela con alguien que necesite recordar que Dios también obra en medio de la espera.
🔔 Y si aún no sigues esta página, te invito a acompañarme en esta nueva temporada. Todavía quedan muchos capítulos por contar.

Con cariño,

Lilibeth 🤍

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United States Of America
Washington D.C., DC

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