Montevideo Histórico

Montevideo Histórico Compartimos y promovemos parte de la identidad cultural histórica de Montevideo.

Avenida 18 de Julio y YíAño 1941—En los sectores medios de la ciudad, la moda femenina de los años cuarenta registró una...
04/06/2026

Avenida 18 de Julio y Yí
Año 1941



En los sectores medios de la ciudad, la moda femenina de los años cuarenta registró una transformación profunda. Las estructuras rígidas del pasado cedieron ante la practicidad que imponían la vida urbana y el contexto bélico: el traje sastre con hombreras marcadas, la falda recta hasta la rodilla y el pantalón holgado de corte masculino definieron una silueta nueva, funcional y discreta. El sombrero cotidiano fue abandonado con sorprendente decisión; en su lugar, el cabello largo con ondas pronunciadas y los labios oscuros concentraban toda la carga estética de una vestimenta que elegía la sobriedad sin renunciar al carácter.

El guardarropa masculino de ese mismo sector preservó su formalidad, aunque también se depuró. Los sacos cruzados de solapas anchas desplazaron al chaleco como prenda de protocolo, y el pantalón adoptó un corte más ceñido que el de las décadas anteriores. Lo que no cambió fue el sombrero —fedora u hongo— vigente como código visible de respetabilidad y posición social.

La calle Yí lleva el nombre del río homónimo del interior del país, incorporado al nomenclátor urbano mediante el Plan Lamas de 1843. Durante la Guerra Grande, el intelectual Andrés Lamas propuso denominar las calles transversales con los grandes ríos nacionales, buscando fijar la geografía patria en la memoria colectiva. El término es de origen guaraní y admite dos lecturas: «río diminuto» —de î (agua) e i (pequeño)— o «río resistente», aludiendo a una corriente que no merma en las temporadas secas.



Fotografía original: Hart Preston — LIFE
Colorización digital: Santiago Presentado



📍 Plaza Independencia · 📆 1932—En 1909, el primer intendente de Montevideo, Daniel Muñoz Vidal —periodista, diplomático ...
31/05/2026

📍 Plaza Independencia · 📆 1932



En 1909, el primer intendente de Montevideo, Daniel Muñoz Vidal —periodista, diplomático y fundador de La Razón—, incorporó los primeros kioscos de hierro fundido de estilo parisino en las plazas de la capital. No respondían a un impulso comercial: operaron como terminales de comunicación estatal en una ciudad que se modernizaba al compás del batllismo.

En 1911, la Junta Económica Administrativa habilitó su reconversión comercial —tabacos, prensa y lotería—. Al año siguiente, la firma Casa Mang y Cía. ganó la licitación para fabricar las estructuras definitivas —los primeros ejemplares habían llegado de París—, y las operaciones comenzaron en mayo de 1912 bajo condiciones estrictas: ocho horas de atención personal y catálogo acotado.

Su planta compacta, los herrajes de inspiración vegetal y la cúpula verde se convirtieron en una seña del paisaje montevideano. La implantación fue deliberada: el Kiosco N.º 1, en Sarandí y Juan Carlos Gómez, dialogaba con la Catedral y el Cabildo; los ejemplares de Plaza Independencia articulaban el eje entre la Ciudad Vieja y la Ciudad Nueva.

En 1913, una segunda tanda de diez kioscos, con diseño ampliado e iluminación nocturna, extendió la red sobre los principales nodos de tránsito. Más que comercio, estos puntos habían devenido en espacios de conversación política y encuentro vecinal.

Con el paso del siglo XX, el crecimiento del parque automotor y el urbanismo funcionalista justificaron el desmantelamiento de la mayoría —lo que en la época se denominó, con amarga ironía, la «piqueta fatal del progreso»—. De la flota original sobrevivieron apenas siete, declarados Monumentos Históricos Nacionales en 1975 al amparo de la Ley 14.040.



Fotografía original: Centro de Fotografía de Montevideo
Colorización digital: Montevideo Histórico



En abril de 1869, el constructor inglés Thomas Havers levantó el Mercado Central de Montevideo detrás del Teatro Solís. ...
24/05/2026

En abril de 1869, el constructor inglés Thomas Havers levantó el Mercado Central de Montevideo detrás del Teatro Solís. Su cubierta vidriada y fachada de mampostería capturaron la atención de Pierre Fossey —considerado el primer ilustrador sistemático de la ciudad—, que la retrató con frecuencia. Tras el incendio de 1870, que destruyó el mercado de Plaza Independencia, el predio se consolidó como el centro comercial minorista de referencia. Entre sus locales se instaló en 1895 el Baar Fun-Fun, fundado por el inmigrante Augusto López, que con el tiempo se volvería uno de los bares más emblemáticos de la ciudad.

A mediados del siglo XX, la obsolescencia del conjunto derivó en su demolición, no sin resistencia vecinal sostenida. En 1966, el arquitecto Enrique Monestier —conocido también por coordinar el traslado físico de la Puerta de la Ciudadela— inauguró una nueva estructura de tres niveles. El diseño quedó incompleto y desarticulado respecto al plan original, condición que con el tiempo condujo al abandono progresivo del predio.

Durante décadas, el solar resistió como pudo los efectos de esa interrupción urbana. Lo que había sido un espacio de intercambio cotidiano y vida de barrio fue perdiendo densidad social, comercial y simbólica. El abandono no fue súbito sino gradual, como suele ocurrir con los lugares que una ciudad olvida sin terminar de decidirlo.

Lo que comenzó como un mercado de abasto se transformó en un fragmento denso de la memoria urbana montevideana. Comercio, arquitectura, bohemia y declive se sucedieron en un mismo solar, dejando capas que ninguna demolición logró borrar del todo.



📅 Año de la fotografía: circa 1902-1905
📍 Ubicación: Mercado Central. Calle Ciudadela entre Reconquista y Canelones.
📷 Fotografía original: Jesús Cubela
🎨 Colorización digital: Montevideo Histórico



En la década de 1940, el cruce de 18 de Julio y Ejido concentraba parte del tránsito más intenso de Montevideo. Desde la...
17/05/2026

En la década de 1940, el cruce de 18 de Julio y Ejido concentraba parte del tránsito más intenso de Montevideo. Desde la explanada del Palacio Municipal —inaugurado el 16 de julio de 1941— podían verse varias de las líneas de tranvía que atravesaban diariamente el centro de la ciudad y conectaban distintos barrios con la principal avenida montevideana.

En ese momento, la red tranviaria estaba controlada casi en su totalidad por la Sociedad Comercial de Montevideo, luego de absorber en 1933 a La Transatlántica, empresa de capitales alemanes que había operado varias líneas urbanas desde fines del siglo XIX. Por Ejido circulaban, entre otras, la Línea 22 entre Playa Ramírez y Capurro, la Línea 41 hacia Sayago y la Línea E, electrificada desde 1926, que unía el Centro con el oeste de Montevideo. El sistema continuó funcionando hasta 1957, cuando se realizó el último recorrido tranviario de la ciudad.

En aquellos años existía una diferenciación muy marcada entre las funciones policiales dentro de la ciudad. El agente de patrullaje utilizaba uniforme oscuro, correaje de cuero y arma visible como parte de una presencia asociada al control y la autoridad urbana. Distinta era la función del policía de tránsito, identificado por el casco blanco y encargado de ordenar manualmente la circulación entre tranvías, automóviles y peatones en una ciudad donde los cruces todavía no contaban con semáforos automatizados.



📅 Año de la fotografía: 1941
📍 Ubicación: avenida 18 de Julio y Ejido
📷 Fotografía original: Hart Preston
🎨 Colorización digital: Santiago Presentado



Entre la Plaza Constitución y la antigua Ciudadela, la calle Sarandí concentró durante décadas buena parte de la vida co...
14/05/2026

Entre la Plaza Constitución y la antigua Ciudadela, la calle Sarandí concentró durante décadas buena parte de la vida comercial y peatonal del centro histórico de Montevideo. Sobre este eje histórico convivieron comercios tradicionales, oficinas y una intensa circulación urbana que definió la identidad de la península durante gran parte del siglo XX.

Hacia mediados de ese siglo, el predominio del automóvil transformó profundamente el entorno. La estrechez de la calzada, los cables aéreos y una infraestructura pensada para otra escala urbana redujeron el espacio peatonal y alteraron la lectura original del paisaje histórico.

A partir de 1992, el sector fue remodelado para recuperar la escala humana del paseo. La peatonalización, el uso de granito y adoquines, y la eliminación de barreras físicas redefinieron la relación entre circulación, patrimonio y espacio público dentro del casco histórico.

En ese entorno se encuentra la Plaza Constitución, conocida popularmente como Plaza Matriz, uno de los espacios fundacionales de Montevideo. Durante el período colonial funcionó como centro de actividades militares, comerciales y sociales de la ciudad fortificada.

Con el paso del siglo XIX, la plaza adquirió la configuración ajardinada que conserva actualmente. La fuente inaugurada en 1871 y la presencia de la Catedral Metropolitana terminaron de consolidar uno de los conjuntos urbanos más representativos de Montevideo.

La Catedral, consagrada en 1804 y diseñada en estilo neoclásico, domina el borde occidental de la plaza y ocupa un lugar central dentro de la historia nacional. Sus interiores resguardan enterramientos y elementos vinculados a figuras fundamentales del Uruguay, mientras que su estructura debió atravesar importantes tareas de restauración durante la década de 1960 debido al deterioro de parte de su fachada.



📅 Año de la fotografía: 1966
📍 Ubicación: Calle Sarandí y Juan Carlos Gómez
📷 Fotografía original: Centro de Fotografía de Montevideo
🎨 Colorización digital: Pablo Duarte



En la primera mitad del siglo XX, el Hospital Pereira Rossell se consolidó como uno de los pilares del sistema de salud ...
10/05/2026

En la primera mitad del siglo XX, el Hospital Pereira Rossell se consolidó como uno de los pilares del sistema de salud pública uruguayo. Su crecimiento acompañó la expansión de Montevideo y el desarrollo de una estructura sanitaria estatal orientada especialmente a la maternidad y la infancia.

Los antecedentes de la institución se remontan a la antigua Casa de Expósitos, fundada en 1812 dentro del Hospital de la Caridad. Su etapa moderna comenzó a tomar forma en 1900, cuando Alejandro Rossell y Rius y Dolores Pereira donaron los terrenos donde luego se construiría el complejo hospitalario. El Hospital Pediátrico fue inaugurado en 1908 y, en 1915, abrió sus puertas la Maternidad, marcando una transformación decisiva en la asistencia obstétrica y neonatal del país.

Con el paso de las décadas, el Pereira Rossell incorporó nuevas áreas de especialización y funciones universitarias que lo transformaron en uno de los principales centros de formación médica del Uruguay. Pediatría, ginecología, puericultura y radiología pasaron a integrarse en una infraestructura sanitaria cada vez más amplia y compleja.

El Hospital Pereira Rossell se consolidó como uno de los principales símbolos de la salud pública uruguaya. Miles de uruguayos nacieron o fueron atendidos allí a lo largo del siglo XX y también en la actualidad, convirtiendo al hospital en una presencia constante dentro de la vida de la ciudad.



📅 Año de la fotografía: 1964
📍 Ubicación: Hospital Pereira Rossell
📷 Fotografía original: Leonard McCombe
🎨 Colorización digital: Santiago Presentado



En febrero de 1953, la avenida 18 de Julio atravesaba uno de los momentos más ambiciosos de su historia urbana. Mientras...
07/05/2026

En febrero de 1953, la avenida 18 de Julio atravesaba uno de los momentos más ambiciosos de su historia urbana. Mientras Montevideo consolidaba el modelo de bienestar que le valió el apodo de “La Suiza de América”, el principal eje de la ciudad era pensado como un corredor moderno, comercial y metropolitano.

La esquina de Río Branco refleja además una transformación menos visible hoy: el centro montevideano convivía entre la arquitectura ornamental de principios del siglo XX y la irrupción del racionalismo moderno, representado en esa zona por el Palacio Lapido, inaugurado apenas dos décadas antes y considerado uno de los edificios que introdujeron el lenguaje arquitectónico moderno en Uruguay.

Pero uno de los datos más singulares del período estaba bajo el propio asfalto de 18 de Julio. A comienzos de los años 50, la avenida había sido excluida de la instalación de trolebuses porque existía un proyecto oficial para construir allí una línea de subterráneo. El metro montevideano nunca se concretó, pero durante algunos años condicionó directamente la planificación del transporte y el futuro imaginado para el centro de la ciudad.

La fotografía también registra una ciudad marcada por códigos sociales muy definidos: trajes formales incluso en verano, una fuerte cultura peatonal y un centro todavía pensado para el encuentro cotidiano. Sobre la avenida ya colgaban luminarias de Carnaval, recordando que febrero alteraba temporalmente la rigidez urbana y convertía al centro en escenario de sociabilidad nocturna y vida pública.



📅 Año de la fotografía: 1953
📍 Ubicación: avenida 18 de Julio y Río Branco
📷 Fotografía original: Earl Leaf
🎨 Colorización digital: Santiago Presentado



En 1941, en la intersección de Eduardo Acevedo y Guayabos, el fotógrafo Hart Preston —enviado por la revista LIFE— regis...
03/05/2026

En 1941, en la intersección de Eduardo Acevedo y Guayabos, el fotógrafo Hart Preston —enviado por la revista LIFE— registró una escena que sintetiza con precisión el momento histórico de Montevideo: una ciudad estable, en pleno funcionamiento institucional, mientras gran parte del mundo atravesaba la Segunda Guerra Mundial.

La imagen captura el corazón del barrio Cordón como epicentro educativo del país, con estudiantes transitando entre el Instituto Alfredo Vásquez Acevedo y la Facultad de Derecho. Este entorno consolidaba un modelo urbano donde la educación pública estructuraba la vida cotidiana.

En esa esquina, la ciudad no aparece como fondo sino como idea. La concentración de centros de enseñanza configuraba una forma de vida donde el conocimiento, la sociabilidad estudiantil y la circulación urbana se entrelazaban, dando al espacio público un carácter marcadamente intelectual.

Un aspecto menos evidente es el significado del nombre “Guayabos”. Durante décadas mal registrado como “Guayabo”, su forma correcta remite a la Batalla de Guayabos de 1815, un episodio decisivo en la consolidación de la autonomía oriental.



📅 Año de la fotografía: 1941
📍 Ubicación: Eduardo Acevedo y Guayabos
📷 Fotografía original: Hart Preston - Revista LIFE
🎨 Colorización digital: Santiago Presentado



En 1949, el cruce de la avenida 18 de Julio y la plaza Cagancha se presentaba como una de las escenas más representativa...
01/05/2026

En 1949, el cruce de la avenida 18 de Julio y la plaza Cagancha se presentaba como una de las escenas más representativas del centro de Montevideo. La avenida absorbía un tránsito constante de automóviles particulares, con las características formas redondeadas propias del diseño de posguerra.

En esos años, Montevideo atravesaba un proceso de modernización visible en sus formas de circulación, en la densidad de su actividad comercial y en la transformación progresiva de su paisaje urbano. El centro no solo organizaba el tránsito, sino también la vida económica y social de la ciudad.

La presencia de grandes tiendas por departamentos, como “London París”, junto con la cartelería publicitaria en altura, da cuenta de un modelo comercial en expansión, alineado con referencias internacionales y con una clara vocación de centralidad. A nivel urbano, esto se traducía en una intensificación del uso del espacio público y en una mayor concentración de actividades en torno a la avenida.

Los comercios activos, los escaparates y el flujo constante de peatones reflejan una escena donde la calle operaba como espacio de intercambio, circulación y representación social. La vestimenta formal predominante no solo responde a una época, sino también a una forma de habitar y significar el centro de la ciudad.



📅 Año de la fotografía: 1949
📍 Ubicación: avenida 18 de Julio y plaza Cagancha
📷 Fotografía original: Centro de Fotografía de Montevideo
🎨 Colorización digital: Pablo Duarte



En 1953, la explanada del Teatro Solís ofrecía una de las vistas más representativas del centro cívico de Montevideo, en...
26/04/2026

En 1953, la explanada del Teatro Solís ofrecía una de las vistas más representativas del centro cívico de Montevideo, en un momento de fuerte estabilidad institucional y dinamismo económico asociado al denominado “Uruguay de Oro”.

La Plaza Independencia funcionaba como un espacio abierto y jerarquizado, aún sin el mausoleo subterráneo de José Artigas —inaugurado recién en 1977—, lo que permitía una lectura más despejada del eje urbano. En ese entorno, destacaban las 33 palmeras diseñadas por Charles Thays, que reforzaban el carácter monumental del conjunto.

El Teatro Solís, por su parte, ya había perdido sus cúpulas originales tras el derrumbe de 1940, evidenciando una transformación significativa en su silueta histórica. Hacia el fondo, el perfil del Hotel Victoria Plaza comenzaba a consolidar una nueva escala urbana, vinculada a la modernización, el turismo y la proyección internacional de la ciudad.

La escena sintetiza un momento en el que Montevideo articulaba tradición arquitectónica y aspiraciones de modernidad, en un equilibrio que definió buena parte de su identidad urbana en el siglo XX.



📅 Año de la fotografía: 1953
📍 Ubicación: Explanada del Teatro Solís
📷 Fotografía original: Earl Leaf
🎨 Colorización digital: Santiago Presentado



Dirección

Avenida Dieciocho De Julio
Montevideo
11100

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Montevideo Histórico publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto La Empresa

Enviar un mensaje a Montevideo Histórico:

Compartir