La Parada Poética

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La Parada Poética (Twitter e Instagram) La Parada Poética es un espacio para difundir, compartir y estimular a la creación poética.

13/10/2026

¡Tengo miedo…!

¡Tengo miedo de amarte…! ¡Tengo miedo…!
Y ahora que siento que el amor se acerca
a mí, otra vez, y que está ya tan cerca,
¡tengo miedo de amarte…! ¡Tengo miedo…!

¡Toda yo me estremezco de pavura…!
¡Y vibra mi alma llena de violencia
al escuchar de nuevo su sentencia…!
¡Toda yo me estremezco de pavura…!

¡Oh, Amor, que vienes trágico y tremendo,
en medio de la noche de mi vida,
a remover mi entraña adolorida…!
¡Oh, Amor, que vienes trágico y tremendo!

¡Tengo miedo de amarte…! ¡Tengo miedo…!
Y ahora que siento que el amor se acerca
a mí, otra vez, y que está ya tan cerca,
¡tengo miedo de amarte…! ¡Tengo miedo…!

Alice Lardé de Venturino

11/10/2026

La nueva sintaxis

Las adjetivas mariposas bengalíes
Envuelven en sus sones el sublime edificio del nombre.
Un participio-puente ha de vibrar. ¡Vibrar!
Mientras el verbo, audaz, ruidoso avión, se lanza a lo alto en espiral.

Baile-artículo agita grácil las cortas patas bamboleantes.
Con riente ritmo un parqué se balancea.
Y entonces con sonido metálico una limpia
estrofa se suelta del trapecio.

La cadena de faroles urbanos
estalla en sucesión.
Pese a tan garrida dama y su sagrado vocativo,
un joven poeta está encolando sujetos.
Barrena el túnel del complemento… El imperativo
se eleva raudo en vertical.

Saca la lengua al fantástico paisaje de frases.
Sopla siete tubas de hidra. Las nubes caen
y se escurre el azul. Montañas acorazadas avanzan.
Así florecemos a la luz de mayo de un sobremundo.

Johannes Robert

07/10/2026

Bien está y algo es: podemos detenernos
aquí, donde en la tierra inglesa lo sepultan,
y tal vez de su polvo se labre la violeta
de su tierra nativa.

Poco es, mas parece, en verdad, que benditos
son sus tranquilos huesos,
al descansar, en medio de nombres familiares,
y en el mismo lugar que habitó siendo joven.

Venid, pues, manos puras : sostened la cabeza
que duerme o que se puso la máscara del sueño:
y vengan cuantos gusten de llorar, y aquí el rito
de los mu***os escuchen.

¡Ah! Pero, si pudiera,
sobre el fiel corazón me arrojaría, y junto
a sus labios, le diera, con mi aliento, la vida
que en mí casi se apaga;

mas no muere del todo y, sufriendo, persiste
y lentamente forma ese temple más duro,
y guarda la mirada que ya no encontraría,
las palabras que nunca ha de escuchar de nuevo.

Alfred Temyson

07/10/2026

Contienda de miradas amorosas

Tirsis morir quería
contemplando los ojos de la amada,
cuando ella, que por él también ardía,
le dijo: «Óyeme, bien mío,
no te mueras aún, que yo deseo
morir también contigo».
Tirsis frenó el deseo
que tenía de poner fin a su vida,
mas sentía la muerte de no poder morir;
y mientras fija tenía su mirada
en los hermosos y divinos ojos,
bebiendo en ellos amoroso néctar,
su bella ninfa, que llegar sentía
los mensajes de amor,
dijo con ojos temblorosos, lánguidos:
«Muere, bien mío, que yo también muero.
—Y yo —le dijo también el pastor—
contigo desfallezco y me muero.»
Fue así como murieron los dichosos amantes,
de una muerte tan suave y deliciosa
que, aun muriendo, tornaron a la vida.

Gian Battista Guarini
(Italia, 1538-1612)

06/10/2026

Ulises

Ulises: yo soy también los diez pretendientes
en mi propia casa, han pasado diez años y está negro el mar,
soy los diez pretendientes y he perdido el mar, es el mar de otro hombre,
el cielo está siempre en mis ojos, el cielo es celoso, como nosotros,
los segadores celestes están celosos, no sólo de esta tierra, sino también
del cielo que está vacío: nuestro pensamiento en el cielo.

Hay un mar, el navegante está cerca de las estrellas de perdición,
su frente lleva cobre, plata y oro de ley,
su viaje está ma***to, no llegará nunca, su barco es el último velero,
hemos estado celosos de sus viajes erráticos estos diez años
en que la tierra esperaba el descanso de sus huesos,

hay un mar, él tiene el mar, el cielo
y a Penélope, todo esto pesa en la balanza menos que su aflicción,
estábamos celosos sobre todo de su aflicción, la aflicción en su frente:
huéspedes, invitados, todos bienvenidos, mi casa desborda canción:
soy Ulises

Paavo Haavikko

06/10/2026

44

Porque esta noche duermes lejos
y en una cama con demasiado sueño,
yo estoy aquí despierto, con una mano mía y otra tuya.
Tú seguirás allí
desnuda como tú
y yo seguiré aquí
desnudo como yo.
Mi boca es ya muy larga y piensa mucho
y tu cabello es corto y tiene sueño.
Ya no hay tiempo para estar
desnudos como uno los dos.

Roberto Juarroz

05/10/2026

Nefertiti

Si es verdad que el pasado que embalsama
descubre cuerpos pero no las vidas,
tú has debido quedar con tus finuras
como un aliento infuso en tus membranas.

Tú no estás mu**ta
y, si la fe me asiste,
volverás a moverte...

¿Acaso empieza
tu pecho a estremecerse?
¿No se hacen tus facciones ya más dulces
y tus ojos todavía más grandes?

Van tus brazos echando atrás vestidos
de tu cuerpo grácil,
al tiempo que te vienes adelante
como huyendo un abismo de peligros.

¿Es, pues, posible aún vivir juntos,
con haber nacido tú y yo tan distantes,
saltando por encima de reflujos
del tiempo a que escapaste?

A través del océano de siglos
se adelanta una tromba, avanza, avanza,
y en una misma ola confundidos
nos ha reconmovido una misma ansia.
O es como si yo viviera en otros tiempos
o es como si tú aún no hubieses mu**to.

Jan Jacob Slauerhoff

27/09/2026

¿Alguna vez?

Ah, mi vieja cajita de madera
encarcelada, destruida, borrada,
tachada, desterrada, fundida,
deshinchada, desollada

¿alguna vez soñaste
ser un pájaro?

Soledad Fariña

27/09/2026

Fechas faltantes

Lentamente el veneno llena todo el torrente sanguíneo.
No es el esfuerzo ni el fracaso lo que cansa.
El desperdicio permanece, el desperdicio permanece y mata.

No es tu sistema ni tu visión clara lo que muele
hasta lo pequeño hasta la consecuencia que requiere una vida;
Lentamente el veneno llena todo el torrente sanguíneo.

Desangraron a un perro viejo hasta secarlo, pero los arroyos de intercambio
de sangre de perro joven solo dieron los deseos de un mes.
El desperdicio permanece, el desperdicio permanece y mata.

Son las tumbas chinas y los montículos de escoria
los que usurpan la tierra, y no la tierra se retira.
Lentamente el veneno llena todo el torrente sanguíneo.

No tener fuego es ser una piel que chilla.
El fuego completo es la muerte. De los fuegos parciales
el desperdicio permanece, el desperdicio permanece y mata.

Son los poemas que has perdido, las enfermedades
de las fechas perdidas, en las que el corazón expira.
Lentamente el veneno llena todo el torrente sanguíneo.
El desperdicio permanece, el desperdicio permanece y mata.

William Empson

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