19/05/2026
publica en esta fecha este magnífico ensayo de Raúl Escalona Abella.
Ética de la agonía: marzo, las cartas y el manifiesto de Martí
"Es por tanto el carácter agónico de nuestra Revolución su forma sustantiva. Por ello existirá la Revolución mientras la mayoría del pueblo quiera participar de esa lucha, de esa intensidad que proviene del sentido profundo de nuestra historia. Agónico, Martí escribía el 25 de marzo de 1895: “Cuba se ha alzado, y está corriendo a su cita. De afuera, tengámoslo todo dispuesto para cumplirle nuestra promesa”
"El misterio de nuestra agonía, de nuestra lucha, de nuestra Revolución es aquel que Cintio identifica con la forma de nuestra intensidad. La obcecación que en estos días se torna inexplicable para quienes no participan de ella — “Palabras, no puedo” — será esa forma de lo intenso, representación suprema de lo agónico que Unamuno ve en el Cristo agonizante que preside el culto del mundo católico; y Cintio, en diálogo profundo con ese postulado, anotará: “Pero nuestra intensidad se hizo un día hombre y se llamó José Martí”."
"Eso nos permite afirmar que todos los actos violentos no son iguales, ni siquiera cuando puedan adoptar la misma forma, por ejemplo, la guerra. “En este sentido, históricamente, no se puede igualar la violencia opresora de las potencias coloniales y la violencia insurgente, revolucionaria de los pueblos que la sufren y luchan contra ellas.”
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