25/05/2026
El teléfono amablemente me recordó ese viaje a Morrocoy de hace dos años, fotos con las que quedé gratamente impactada.
Resulta que como soy mi principal compañía no me doy cuenta del cambio que mi cuerpo realiza día a día, quizás los años son maestros suficientes para enseñarme que el progreso lleva tiempo, pero llega.
Realmente nunca he tenido ningún problema o complejo con mi cuerpo, pero al comprarme con mis versiones anteriores me doy cuenta de que la vida que llevaba y la compañía que tenía no me estaban prestando para nada.
La flojera, el trasnocho, los excesos y las manías ajenas se pegan señores, y pegan también.
En fin, gracias a mi mejor amigo que me motivó a llegar a esto y me sigue motivando cada día. Tqm.