14/12/2021
A veces la vida es muy extraña, pero es valiosa y hermosa: es la que tenemos y nos toca vivír. Vivimos momento muy bonito e inolvidable, pero también otros que nos abren heridas que nos deja roto emocional y espiritualmente. Cuando llegamos al mundo, encontramos un grupo de personas que automáticamente se convierte en nuestra familia, pero no los elegimos. Poco a poco comenzamos a querer los y amarlos: hacerlos nuestros y parte de nuestro ser. Vamos creciendo y aprendiendo de lo que es realmente la vida: una realidad que es dura y a veces suave. Con la familia podemos tener momentos memorables, compartí una mañana y bailar, hablar y mirar las estrellas en la noches. Todo es parte de un proceso que vamos a sobrellevar, madurar y hablar. Al crecer sabemos que llegarán una etapa de formación, esto implica: planificar o armar a través de la experiencia nuestro plan de vida y formar nuestro propio entorno familiar. Dejar de relacionarse con el grupo familiar que la vida nos regaló al nacer, perooo Ojo y pendiente nunca abandonarlos. Porque habrán momento de necesidad: reunirse, hablar, saber como se siente, alegrarse por su plan de vida, apoyar en el negocio propuesto, soñar con esas personas y ¿Saben porque?: No somos eternos.
Las peleas, discusiones, orgullo, mal entendido y venganza, nos separan, alegan y nos hace ver lo peor de nuestros seres queridos: sin reconocer que somos también imperfectos y cometemos errores a diario, nadie en la vida hara las cosas a la perfección del tiempo, pero si puede alcanzar la excelencia. Así que amen, disfruten, hablen y agradezcan por su familia, mientras estemos en este plan terrenal. BENDECIDO DÍA A TODOS