
12/06/2025
(Hardy, 1958, 1960; Smyth, 1967). Sin embargo, el cacao es capaz de adaptarse a los más variados tipos de suelo, incluso en aquellos cuyo contenido de nutrientes es muy bajo. En estos suelos la producción suele ser muy limitada, pero se pueden lograr rendimientos medios si el cultivo se mantiene bajo un adecuado sombraje y si los demás factores ecológicos son favorables (Braudeau, 1970).
Con relación a las propiedades físicas y químicas, el cultivo requiere de suelos profundos, con buen contenido de materia orgánica, nutrientes minerales y que no contengan obstáculos, tales como piedras y gravas, que impidan el buen desarrollo radicular. El sistema de raíces laterales del cacao se extiende radialmente y de ellas crecen raicillas que exploran la capa superficial mientras que la raíz principal explora las capas inferiores del suelo a profundidades de hasta 3 metros (Smyth, 1967; Braudeau, 1970).
En suelos de textura arcillosa, la penetración de las raíces se ve limitada dependiendo de los minerales que constituyan esta fracción (Smyth, 1967). Las arcillas más pesadas, incluyendo las constituidas por minerales arcillosos como los del grupo de la montmorillonita son, en general, inconvenientes para este cultivo (Smyth, 1967; Braudeau, 1970). La fracción arcillosa de la mayoría de los suelos en los trópicos húmedos se compone de arcillas caoliníticas y de óxidos de hierro y de aluminio, las cuales proporcionan un medio físico ideal para el desarrollo de las raíces del cacao (Smyth, 1967). Las mejores condiciones las presentan los terrenos franco-arcillosos.
Zonas productoras de cacao en Venezuela
Para 1990 Venezuela contaba con una superficie cosechada de 75.855 ha (Foncacao, 1990), mientras que en 1998 el MAC registra 51.726 ha, lo cual refleja una disminución del 31,8% de la superficie cosechada en menos de diez años.
En 1997 se produjeron 14.739 t de cacao en grano (Venezuela, 1997) esta producción se encuentra distribuida en tres regiones, las cuales involucran catorce entidades federales (Cuadro 1). La región suroccidental muestra el menor porcentaje de superficie cultivada y el mayor rendimiento (Cartay, 1999; Leal et al., 1997). En esta región los estados