23/12/2025
La prensa hoy sigue en su afán de desinformar al pueblo de las acciones del gobierno.
Nosotros no nos endeudamos para financiar gasto ni corriente ni de inversión del actual gobierno.
Solo nos endeudamos para pagar la deuda de anteriores gobiernos, que, en el caso de la deuda interna hecha con nacionales, se eleva, pero solo por el efecto de la tasa de interés del Banco de la República.
La deuda externa de Colombia no aumenta y tiene tendencia a disminuir respecto a la economía
La diferencia entre deuda pública bruta y neta es que para endeudarse hay que dejar como garantías de corto plazo unos dineros en la banca nacional o internacional. Esos dineros se recuperan en el corto plazo.
La oposición y la prensa solo muestran el cuadro de deuda bruta, pero para el análisis económico y de sostenibilidad de la deuda se usa la deuda neta.
La deuda neta integral del gobierno disminuye este año como porcentaje del PIB respecto al año pasado y está dentro del marco fiscal de mediano plazo. Por tanto, en vez de dispararse como dice la prensa, hemos logrado disminuirla porcentualmente, cosa que la prensa nacional no dice en busca de resultados electores en favor de sus propietarios, que son los hombres más ricos de Colombia y se acostumbraron a ser los verdaderos dueños del Poder.
El verdadero dueño del poder es el pueblo en los gobiernos progresistas.
Ahora, la deuda actual es insostenible porque la ecuación económica fundamental de las finanzas públicas no se cumple. Sin superávit primario fiscal, si la tasa de interés real de la economía sobrepasa la tasa de crecimiento real de la economía, entonces la deuda es insostenible.
Eso es lo que pasa hoy en Colombia. Tenemos un déficit primario en las finanzas públicas desde el gobierno de Santos, pero solo en este gobierno el Banco de la República decidió poner la tasa de interés real por encima de la tasa de creciente real de la economía; así intentó detener el crecimiento económico con una tesis falsa sobre las causas de la inflación, que en mi gobierno decreció sustancialmente.
El Banco de la República se comportó no como banca central independiente, sino como oposición.
Después de derrumbar ya por dos veces el proyecto de financiación presentado por el gobierno y basado en la intención de bajar el déficit primario para hacer sostenible la deuda y construido sobre la base de captar los nuevos recursos exclusivamente de quienes se beneficiaron de las políticas fiscales de Duque, dizque para frenar el COVID, e incrementados por el alza de la tasa de interés real del banco de la república, los megarricos del país, hecho que sobreviene después de caída la ley en el Congreso por la última decisión del banco de elevar de nuevo la tasa real de interés del Banco de la República, entonces desencadenan el disparo de la tasa de interés de riesgo sobre nuestro endeudamiento y hacen imposible detener la insostenibilidad de la deuda; ambas políticas, de la de las comisiones económicas del Congreso y la de la mayoría de la junta del Banco de la República, son irresponsables y aumentan la insostenibilidad de manera aguda. Por eso hoy la tasa de riesgo del país colombiano encarece la acción de endeudarse para pagar deuda, "roll over", que desde hace siglos se hace; se ha colocado al nivel de Rusia, país bloqueado por el sistema financiero dominante dirigido desde EEUU e Israel.
Las condiciones de la emergencia por este hecho son evidentes, y si la Corte Constitucional decide derribar también el decreto, entonces la tasa de riesgo país será más grande y la insostenibilidad de la deuda se hará presente con una crisis económica grave; no es amenaza, sino simple economía de primer semestre.
El decreto de emergencia en materia tributaria se basará en los mismos criterios que las comisiones económicas del Congreso rechazan. Los nuevos recursos solo deben salir de los megarricos que han sido los beneficiarios de la política económica. Es una devolución pequeña de los grandes beneficios obtenidos a la sociedad.